La familia de Lucía Rubio, denuncia encubrimiento en la causa contra Juan Pablo Echegaray
La reciente decisión de la Justicia de desvincular a Juan Pablo Echegaray del caso por la muerte de Lucía reavivó el dolor de su familia, que denuncia impunidad, encubrimiento y uso de poder para proteger al acusado, hijo de un juez.
“Fue como volver al día en que me dijeron que mi hija había muerto”, expresó entre lágrimas la madre de Lucía, joven fallecida en un siniestro vial que tuvo lugar en circunstancias aún controvertidas. A pocos días de que la Justicia decidiera desvincular del caso a Juan Pablo Echegaray, imputado inicialmente por homicidio culposo, la familia de la víctima rompió el silencio y denunció una serie de irregularidades que, según afirman, buscan proteger al joven por su vínculo familiar: es hijo de un juez.
La madre cuestionó con dureza el accionar del Ministerio Público Fiscal. “Fue todo muy doloroso. Lo que pasó en las audiencias fue evidente: se notaba la desesperación por salvar a este pibe”, dijo. Y agregó: “Era como si la fiscalía hubiera contratado al mejor abogado defensor para él. Gritaban, interrumpían, manejaban todo a su favor”.
Entre las pruebas que la familia señala como contundentes, se mencionan 19 testigos que declararon en distintas instancias judiciales, tanto en la justicia de menores como en la de mayores. También hay registros fílmicos donde, aseguran, se observa con claridad cómo la camioneta que conducía Echegaray circula de forma imprudente. “Imagináte si no hubiésemos tenido ese video. Si no hubiese testigos. Lo manejaron como quisieron”, sentenció la madre.
La fiscalía, según la familia, decidió cambiar su postura a pesar de las pruebas. “Al principio lo imputaron por homicidio culposo. ¿Por qué lo hicieron? Porque era clarísimo. Después, como era el hijo de un juez, lo empezaron a salvar. Ahí cambió todo”, denunció.
Las críticas más duras fueron dirigidas al fiscal Michel Torena. “Me dio asco la forma en que habló, cómo se refirió a los chicos que estaban en la vereda. Lo miraba al juez con una sonrisa cínica. No entiendo cómo esa persona puede estar en ese lugar”, relató. También apuntó al fiscal Graci: “Le pregunté en los pasillos qué le había pasado, por qué cambió de opinión. Solo me dijo: ‘Apelen si no les gusta la resolución’”.
Para la familia de Lucía, no hay dudas: la decisión judicial no responde a la búsqueda de justicia, sino a intereses corporativos. “Es evidente que lo protegieron porque es el hijo de un juez. Usaron todo su poder para que ni siquiera le tomen las huellas. No va a ir ni a juicio”, lamentaron.






