La Obra Social Provincia y la Lucha Contra el Fraude
La mañana transcurría con normalidad hasta que la noticia estalló en Acento en la Noticia. Del otro lado de la línea, el Dr. Rodolfo Fasoli, interventor de la Obra Social Provincia, detallaba con precisión el avance de la investigación sobre presuntas estafas cometidas por profesionales de la salud.
Fasoli explicó que el proceso comenzó el 24 de febrero, cuando la obra social recibió una serie de denuncias que apuntaban a irregularidades en la facturación de prácticas médicas. La cantidad de reportes, cerca de 30 en un solo día, encendió las alarmas. Tras una exhaustiva revisión de expedientes y documentos, se confirmó la existencia de irregularidades, lo que derivó en la exclusión del padrón de tres profesionales: dos médicos y un bioquímico del departamento de Iglesia.
Pero la investigación no se detiene ahí. “Hemos cumplido con los pasos administrativos y ahora nos corresponde hacer la denuncia formal ante la Fiscalía de Estado”, sostuvo Fasoli, subrayando la decisión de llegar hasta las últimas consecuencias. La justicia determinará si se trata de una estafa, falsificación de documentos públicos u otro tipo de delito.
El interventor también destacó que la respuesta de los profesionales acusados fue de aceptación. Ninguno presentó objeciones a su exclusión del sistema, lo que refuerza la solidez de la investigación realizada por la obra social.
Un cambio de paradigma en la obra social
Más allá del caso puntual, Fasoli enfatizó que este es un primer paso hacia una mayor transparencia en la administración de la obra social. Se han implementado sistemas de auditoría y controles más estrictos para evitar futuros fraudes.
En este sentido, el funcionario mencionó que la cantidad de denuncias ha disminuido notablemente desde el inicio de la investigación. Si bien en un principio llegaron a recibirse hasta 60 reportes diarios, hoy el promedio se redujo a solo dos por día. “Muchas de estas denuncias resultaron ser solo sospechas, ya que algunos procedimientos que figuraban en el sistema no habían sido efectivamente facturados”, explicó.
Cirugías programadas y cobro de plus
En otro tramo de la entrevista, Fasoli abordó la reciente controversia sobre la supuesta suspensión de cirugías programadas en clínicas privadas. Aclaró que no se trató de una suspensión, sino de una reorganización del sistema para garantizar un control más eficiente.
Antes, las cirugías programadas se manejaban como urgencias, lo que permitía que se realizaran sin una auditoría previa. Ahora, la obra social exige una autorización con al menos diez días de antelación, lo que no solo mejora la planificación médica, sino que también previene el cobro indebido de plus a los pacientes.
“La idea es que el paciente no pague diferencias que no corresponden. Con esta auditoría previa, podemos identificar cobros indebidos y evitar que se sigan repitiendo”, explicó Fasoli.
El desafío de reconstruir la confianza
Las reformas implementadas por la intervención buscan garantizar que la obra social funcione con transparencia y equidad. “Debemos ser inflexibles con este tipo de irregularidades”, afirmó Fasoli, dejando en claro que cualquier otro caso de fraude será investigado y denunciado.
Con medidas más estrictas y un nuevo sistema de control, la obra social enfrenta el desafío de recuperar la confianza de sus afiliados y demostrar que, esta vez, la lucha contra la corrupción va en serio.






