Un pedido que trasciende el mar: la familia de Alejandro renovó su esperanza con un homenaje en La Serena
La Serena volvió a convertirse este domingo en el punto de encuentro entre el dolor, la fe y la espera. En la playa Cuatro Esquinas, la familia de Alejandro Cabrera Iturriaga —el joven sanjuanino de 17 años desaparecido en el mar chileno hace una semana— realizó un homenaje cargado de simbolismo que reunió a allegados y a miembros de la comunidad que vienen acompañando la búsqueda desde el inicio.
El gesto, sencillo pero profundamente emotivo, consistió en la reproducción de un video con mensajes dedicados al adolescente y una suelta de globos blancos que ascendieron lentamente sobre la costa. Entre las palabras que se escucharon en la filmación, sobresalió un mensaje que marcó el espíritu de la noche: “Hasta que Dios nos reúna a todos”.
El homenaje se llevó a cabo en el mismo sector donde días atrás la familia había levantado un pequeño espacio de memoria con flores, velas y una fotografía del joven. Allí, lejos de la agitación del operativo, eligieron agradecer a quienes no se apartaron ni un día del caso.
Una comunidad que acompaña
De acuerdo con medios locales, como Diario El Día, la convocatoria fue abierta: a las 18, vecinos, turistas, rescatistas y conocidos se acercaron a participar de un responso que buscó aportar contención en un momento de enorme incertidumbre.
Mientras tanto, los municipios de La Serena y Coquimbo retiraron el campamento que habían montado en Cuatro Esquinas como base de apoyo, aunque aclararon que continúan colaborando con los equipos operativos. La búsqueda se mantiene activa, con los esfuerzos concentrados especialmente en la zona de Punta Teatinos, donde las corrientes han sido más intensas.
Un operativo difícil en un mar impredecible
Alejandro desapareció el lunes pasado, luego de ingresar al agua junto a otros cuatro menores en un sector no habilitado para el baño. Una fuerte corriente los arrastró mar adentro. Aunque todos sus acompañantes fueron rescatados por un ciclista que se lanzó al mar sin dudar, el joven no logró salir.
Desde entonces, la Armada de Chile, bomberos, equipos COSAR, salvavidas y personal municipal trabajan en un operativo por aire, mar y tierra.
Las autoridades describen a la bahía de Coquimbo como un escenario complejo: corrientes superficiales, remolinos submarinos y “ríos invisibles” dificultan la búsqueda. El teniente Alessandro Bisso explicó que esas corrientes forman verdaderos canales de arrastre entre Punta Teatinos y Punta Tortuga, lo que obliga a ajustar constantemente el área de rastrillaje.
A esto se suman los llamados “pozones”, zonas de profundidades irregulares ubicadas a unos 250 metros de la costa, en las que operan buzos y un vehículo submarino remoto (ROV).
Las corrientes de retorno, clave para entender lo ocurrido
Especialistas del centro CEAZA señalaron que una corriente de retorno pudo haber sido el factor principal que impidió que el joven regresara a la orilla. Se trata de flujos rápidos y estrechos que devuelven el agua hacia mar abierto y que suelen pasar inadvertidos para los bañistas.
Cuarto día de búsqueda intensiva
En el cuarto día de operativo, la Armada concentró los esfuerzos entre Punta Teatinos y Punta Tortuga. Con apoyo de botes, drones, motos de agua y salvavidas voluntarios, el trabajo continúa mientras exista —en palabras del capitán de Puerto, Daniel Sarzosa— “una esperanza razonable” de encontrar al joven.
Una despedida que es, también, una promesa
Mientras los equipos siguen en el mar, la familia eligió transformar la espera en un mensaje de amor. La suelta de globos no fue un cierre: fue el modo que encontraron para renovar la búsqueda y sostener el compromiso emocional que unió a cientos de personas en ambos lados de la cordillera.
En la playa, bajo el atardecer de La Serena, los globos blancos se elevaron como un recordatorio de que Alejandro sigue siendo buscado, querido y esperado.






