Debate por la eutanasia: El presidente del Colegio Médico afirmó que la decisión debe tomarse “cuando el paciente aún está sano”
En medio del debate nacional por el proyecto de ley de eutanasia, el presidente del Colegio Médico de San Juan, doctor Carlos Bordes, brindó una extensa reflexión que sumó nuevos elementos a la discusión. En una entrevista realizada por el periodista Juan Pereyra, el profesional sostuvo que la decisión sobre una muerte asistida no debe recaer en el médico ni en una familia atravesada por el dolor, sino en la propia persona cuando todavía se encuentra en pleno uso de sus facultades.
“Es un tema muy sensible, pero comparable con la interrupción voluntaria del embarazo, donde la ley ampara una decisión individual. En este caso ocurre algo similar: no es el médico quien decide matar o no matar, sino una elección previa del paciente”, señaló Bordes.
El titular del Colegio Médico remarcó que la eutanasia solo debería considerarse en cuadros terminales e irreversibles, sin opción de recuperación y donde la medicina únicamente pueda prolongar la agonía. “Nadie ha nacido para vivir bajo un sufrimiento crónico sin solución. La pregunta es qué entendemos por vida: ¿una actividad orgánica sostenida por máquinas o la capacidad de disfrutar y decidir?”, planteó.
Bordes insistió en que, al llegar a un estado terminal, el paciente ya no posee capacidad legal plena para tomar decisiones, por lo que el consentimiento anticipado es clave. “Vos no podés decidir en plena agonía. Por eso debería definirse antes, como se hace con la donación de órganos”.
Consultado sobre su postura personal, fue contundente: “Yo sí tomaría esa decisión. Nadie quiere vivir sufriendo. Mucha gente hoy toma decisiones desesperadas porque no recibe asistencia o porque el padecimiento es extremo”.
También respondió a la mirada de la Iglesia Católica, considerando que él mismo se declaró creyente: “La Iglesia dice que Dios da la vida y Dios la quita, pero primero definamos qué es vida. No se puede comparar un estado crítico irreversible con una vida plena”.
Ante el temor de que la eutanasia pueda convertirse en un negocio, Bordes lo descartó de plano: “No lo veo posible. Nadie en la medicina entraría en un negocio así. Se trata de pacientes críticos, sin recuperación. No tendría viabilidad en Argentina”.
Por último, afirmó que, si la ley se aprobara contemplando el consentimiento previo, él sería uno de los médicos dispuestos a aplicarla: “Si el paciente lo dejó firmado cuando estaba sano, es un consentimiento informado. Es respetar su voluntad”.






