Más de 200 jinetes participaron de la XVI Cabalgata a la Difunta Correa y marcaron un récord de convocatoria
La XVI Cabalgata a la Difunta Correa volvió a consolidarse como una de las expresiones culturales y religiosas más significativas de integración entre Chile y Argentina. En esta edición, la actividad alcanzó un récord de participación, con más de 200 jinetes que formaron parte del recorrido y de las distintas instancias previstas en la jornada.
La cabalgata se desarrolló el sábado 7 de febrero y tuvo su punto de partida en la medialuna “Osciel Pinto Arredondo”, ubicada sobre la Ruta 41, en la comuna de Vicuña. Desde allí, los jinetes iniciaron una procesión a caballo que combinó devoción, tradición y sentido de hermandad entre ambos pueblos.
El cronograma comenzó a las 10 de la mañana con la salida oficial de la cabalgata, seguida minutos después por el inicio formal de la procesión ecuestre. Cerca del mediodía, la columna llegó al sector de la Difunta Correa, donde se llevó a cabo una ceremonia protocolar y un acto litúrgico, uno de los momentos más emotivos de la jornada.
La actividad tuvo como eje central fortalecer los lazos de integración intercultural entre la comuna de Vicuña y Argentina, en especial con la provincia de San Juan, promoviendo el intercambio cultural, el respeto mutuo y la valorización de las tradiciones compartidas. En ese marco, la cabalgata volvió a poner en valor una manifestación que se transmite de generación en generación.
Además de la ceremonia religiosa, se realizó un reconocimiento a personas e instituciones que han sido fundamentales para sostener esta tradición a lo largo del tiempo, destacando el compromiso de quienes trabajan año tras año para que la cabalgata continúe vigente y creciendo.
La organización estuvo a cargo de la Agrupación Cultural y Social Difunta Correa, junto a la Municipalidad de Vicuña y la Oficina de Tradiciones e Interculturalidad, con la participación de jinetes locales y sanjuaninos, organizaciones folklóricas y áreas de protocolo.
La jornada se extendió hasta las 20 horas, con el cierre de las actividades y el regreso de los participantes, dejando un balance altamente positivo y ratificando el fuerte arraigo de esta cabalgata, que ya se posiciona como un verdadero símbolo de fe, cultura y unión binacional.









