Roque Elizondo: “En horas de clase el alumno debe estar concentrado en lo que transmite el docente”
El proyecto fue impulsado por el exdiputado Roque Lizondo
El debate por el uso del celular en las escuelas volvió a instalarse en la agenda educativa, pero lo que pocos recuerdan es que San Juan ya cuenta con una ley que prohíbe estos dispositivos durante las horas de clase. La iniciativa fue presentada en 2005 por el entonces diputado provincial Roque Lizondo y fue aprobada por la Cámara de Diputados.
En diálogo radial, el exlegislador recordó que el proyecto surgió al advertir cómo los primeros teléfonos móviles comenzaban a generar distracciones entre los estudiantes. “Veíamos que los chicos estaban cada vez más pendientes de estos aparatos, sobre todo por los juegos. Entonces empezamos a trabajar en una ley para regular su uso dentro del aula”, explicó.
La prohibición apunta a las horas áulicas
Según detalló Lizondo, el objetivo nunca fue impedir la comunicación de los estudiantes con sus familias, sino evitar distracciones durante el proceso de aprendizaje.
“El proyecto estaba dedicado específicamente a prohibir el uso del celular en horas áulicas. Es el momento en que el alumno debe estar concentrado en lo que el docente transmite desde el pizarrón hacia el conocimiento”, sostuvo.
La normativa también contemplaba que la restricción se extendiera a otros dispositivos tecnológicos que pudieran reemplazar al celular en el futuro, como hoy ocurre con las tablets.
Una ley vigente que puede aplicarse
El exdiputado afirmó que la norma fue aprobada y que incluso llegó a aplicarse en algunos establecimientos educativos. Sin embargo, con el paso del tiempo y las reformas legislativas, la norma quedó prácticamente en el olvido.
“Había una ley provincial. Con el digesto legislativo no recuerdo ahora qué número tiene, pero está vigente y puede aplicarse en escuelas públicas y privadas”, explicó.
Esto significa que directivos y docentes cuentan con respaldo legal para restringir el uso de celulares en las aulas, siempre que la medida esté orientada a mejorar el proceso educativo.
Impacto en el aprendizaje y el descanso
Desde su perspectiva médica, Lizondo también advirtió sobre los efectos que el uso excesivo de pantallas puede tener en los adolescentes, especialmente en los horarios nocturnos.
“Muchos padres cuentan que sus hijos pasan horas con la pantalla encendida durante la noche. Esa estimulación permanente genera reacciones neuronales que dificultan el descanso y terminan afectando el rendimiento escolar”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que regular el uso del celular dentro de la escuela también favorece la interacción entre alumnos y docentes, y contribuye a fortalecer la convivencia entre los estudiantes.






