Zonda bajo la lupa: Motos, electrodomésticos y millones en premios mientras vecinos siguen esperando obras básicas
El reciente sorteo realizado en el marco de la fiesta departamental en Zonda encendió la polémica y dejó al descubierto una pregunta incómoda: ¿en qué se están usando realmente los recursos públicos?
Según pudo reconstruirse, durante el evento se sortearon 10 motos 110cc, 10 heladeras y 10 cocinas. Solo en motocicletas, el gasto estimado oscilaría entre los 14 y los 20 millones de pesos, de acuerdo a valores actuales de mercado que ubican cada unidad entre 1,4 y 2 millones. Si se suman los electrodomésticos, la cifra final escala aún más y abre un fuerte interrogante sobre el origen de los fondos.
¿Quién decidió y con qué respaldo?
Hasta el momento, no hay precisiones oficiales sobre puntos clave:
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¿Quién autorizó la compra de estos premios?
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¿De qué partida salió el dinero?
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¿Hubo licitación o compra directa?
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¿El Concejo Deliberante convalidó este gasto millonario?
La opacidad en torno al procedimiento administrativo no hace más que aumentar las sospechas y el malestar social.
El contraste que indigna
La controversia no se limita al monto, sino al momento. Vecinos del departamento vienen reclamando desde hace meses obras urgentes tras las lluvias y crecientes del verano, que dejaron daños concretos en viviendas y zonas vulnerables.
Defensas hídricas insuficientes, problemas de infraestructura, falta de iluminación y servicios básicos son parte del listado de demandas que siguen sin respuestas. En ese contexto, la decisión de destinar millones a premios festivos genera una sensación de prioridades invertidas.
Fiesta para algunos, reclamos para muchos
La pregunta que sobrevuela en Zonda es directa: ¿era este el gasto más urgente?
Mientras familias aún esperan soluciones estructurales, el municipio avanzó con un sorteo de alto impacto económico, sin explicaciones claras sobre su financiamiento ni sobre los criterios que justificaron esa inversión.
¿Se viene un pedido de informes?
El tema ya comenzó a generar ruido político y no se descarta que en los próximos días se impulsen pedidos formales de informes o incluso presentaciones judiciales para esclarecer el circuito del dinero.
Porque más allá del espectáculo, lo que está en juego es algo más profundo: la transparencia en el uso de fondos públicos y la prioridad real que tienen las necesidades de los vecinos en la agenda de gestión.







