Viajes al Caribe que nunca despegaron: La presunta estafa en dólares que empieza a destaparse en San Juan
Todo empezaba con una ilusión: playas del Caribe, hoteles de lujo y paquetes cerrados “sin preocupaciones”. Pero para varios sanjuaninos, ese sueño terminó en una escena completamente distinta: no había vuelos, no había reservas… y el dinero ya no estaba.
Detrás de ese esquema aparece el nombre de Javier Leiva Núñez, hoy denunciado penalmente en una causa que investiga una presunta estafa con viajes internacionales que nunca existieron.
El armado: confianza, oficina y dólares
La operatoria no era improvisada. Había reuniones, presupuestos, explicaciones detalladas y hasta un espacio físico donde cerrar los acuerdos. Todo parecía en regla.
El acusado ofrecía paquetes turísticos completos al exterior, cobraba por adelantado sumas importantes —en muchos casos en dólares— y entregaba comprobantes que aparentaban formalidad. El problema aparecía después.
Cuando los clientes intentaban confirmar sus vuelos o estadías, la respuesta era siempre la misma: no había ninguna reserva registrada.
Documentos que no valían nada
Uno de los puntos más graves es la presunta entrega de vouchers falsos. Papeles que simulaban reservas aéreas y hoteleras, pero que en la práctica no tenían respaldo alguno.
Eso transformó lo que inicialmente podía parecer un incumplimiento en algo mucho más delicado: una maniobra con indicios de planificación.
El punto de quiebre
La situación estalló cuando los primeros damnificados comenzaron a cruzar información y confirmar que todos habían pasado por el mismo circuito: contacto, pago, documentación y, finalmente, la inexistencia del viaje.
A partir de ahí, la denuncia tomó forma y la causa comenzó a avanzar.
Un local, una fachada y muchas preguntas
El lugar donde se concretaban las operaciones funcionaba como un punto clave para generar confianza. Un espacio físico que daba respaldo a la transacción y que hoy ya no está operativo.
El cierre del local y el retiro de elementos no hicieron más que alimentar las sospechas y abrir nuevos interrogantes: ¿cuántas personas más podrían haber sido engañadas?
El temor a que aparezcan más víctimas
Por ahora hay denunciantes concretos, pero el caso tiene características típicas de un efecto dominó. Cuando una estafa de este tipo se hace pública, suelen aparecer más afectados.
El dato que inquieta es que el esquema habría funcionado durante un tiempo suficiente como para captar a varias personas bajo la misma modalidad.
Una advertencia que llega tarde para algunos
El flyer que empezó a circular en las últimas horas no es casual. Busca alertar, prevenir y, sobre todo, convocar a quienes pudieron haber pasado por la misma situación.
Para algunos, la advertencia llega tarde: el viaje nunca ocurrió.
Para otros, puede ser la última oportunidad de evitar caer en la misma trampa.






