Cabalgata histórica: Miles de jinetes llegaron a la Difunta Correa y estrenaron un predio renovado
La Cabalgata de la Fe volvió a demostrar su enorme poder de convocatoria y cerró su 35° edición con una postal imponente en Vallecito. Miles de jinetes arribaron al santuario de la Difunta Correa, en una jornada cargada de tradición, devoción y también de novedades: por primera vez, los peregrinos pudieron disfrutar de un predio completamente renovado.
El tramo final de la travesía fue encabezado por el gobernador Marcelo Orrego, quien acompañó a la columna de jinetes en la llegada al oratorio, en una edición que se destacó por su carácter multitudinario y la presencia de delegaciones de distintos puntos del país e incluso de Chile. También participaron funcionarios provinciales, municipales y autoridades de la Fundación Difunta Correa.
La peregrinación había comenzado el viernes con la primera etapa entre Capital y Caucete, donde los participantes descansaron antes de emprender, este sábado desde temprano, los últimos 35 kilómetros hasta Vallecito, completando así el tradicional recorrido que cada año reúne a fieles, gauchos y familias enteras.
Un predio renovado para una celebración que crece
Uno de los puntos más destacados de esta edición fue la inauguración del nuevo predio en la Difunta Correa. Los jinetes fueron los primeros en recorrer un espacio que fue intervenido integralmente para mejorar la experiencia de visitantes y trabajadores.
Las obras incluyeron la creación de sectores destinados a celebraciones religiosas, actividades culturales y artísticas, áreas gastronómicas y espacios de descanso. Además, se incorporó infraestructura pensada para acompañar el flujo constante de turistas y promesantes que llegan durante todo el año.
Tradición, cultura y fiesta popular
Tras el arribo y el almuerzo, la jornada continuó con una fuerte impronta gaucha. El Predio Gaucho fue escenario de una jineteada con más de 40 montas, acompañada por una grilla de espectáculos artísticos que extendieron la celebración durante toda la tarde y la noche.
Así, la Cabalgata de la Fe no solo reafirmó su vigencia como una de las expresiones más convocantes de la provincia, sino que además mostró una evolución en su infraestructura y organización. Con un predio renovado y una convocatoria que crece año a año, la Difunta Correa se consolida como uno de los grandes símbolos culturales, turísticos y religiosos de San Juan.







