El bloquismo se queda con Minería tras una negociación silenciosa y reacomoda el tablero político
La Legislatura provincial volvió a mover sus piezas en un contexto de tensiones cruzadas entre aliados. Esta vez, el resultado favoreció al Partido Bloquista, que logró quedarse con la estratégica Comisión de Minería, un espacio clave de cara al tratamiento de la futura Ley de Proveedores Mineros y al desarrollo del sector en San Juan.
El arribo de Gustavo Deguer a la presidencia no fue casual ni improvisado. Detrás hubo conversaciones reservadas encabezadas por el titular del bloque bloquista, Luis Rueda, quien tendió puentes con otros sectores políticos. Así, el respaldo del justicialismo y de La Libertad Avanza terminó de consolidar un escenario favorable para el dirigente iglesiano.
Lo llamativo fue que no hubo necesidad de votar. El oficialismo decidió ceder directamente la conducción de la comisión, en un gesto político que buscó descomprimir tensiones internas. “Hubo gestos de todos los bloques”, deslizaron desde el entorno bloquista, dejando en claro que la movida tuvo consenso previo.
La decisión también se inscribe en un intento por bajar la conflictividad entre el orreguismo y el bloquismo, especialmente después de la disputa por cargos en la Cámara, donde el Ejecutivo respaldó a Enzo Cornejo como vicepresidente primero, relegando al bloquista Federico Rizo.
Con este movimiento, el partido de la estrella no solo gana peso legislativo, sino que refuerza su influencia en un área sensible para sus intereses territoriales, particularmente en Iglesia, donde la actividad minera tiene un rol central en la economía y la proyección política del espacio.






