Donald Trump prórroga por otros 90 días la exención de la ley Jones para facilitar el transporte de petróleo en EEUU
El presidente de EEUU, Donald Trump, prorrogó la ley «Jones», una legislación de urgencia para facilitar el traslado marítimo de combustible y fertilizantes en el territorio norteamericano, en medio de lo que la Agencia Internacional de Energía (AIE) define como «la crisis energética más grave de la historia» del mundo.
Desde que Irán cerró el estrecho de Ormuz el pasado 28 de febrero a causa de los bombardeos israelo-estadounidenses, los costos de los barcos y el precio del petróleo se han disparado.
Como forma de apaciguar estas subas, la Casa Blanca había decretado una excepción en la ley «Jones», operativa desde 1920, que exige que el transporte de mercancías por agua entre dos puntos estadounidenses, se realice en buques construidos y operados por ciudadanos estadounidenses.
Esta exención iba a expirar el 17 de mayo, momento en el que el Gobierno estadounidense pensaba que el tránsito en Ormuz ya iba a estar completamente normalizado. Sin embargo, a falta de un mes, las negociaciones parecen haberse enfriado más que nunca, por lo que las excepciones a la ley Jones se extenderán hasta agosto y con esto, la circulación de barcos extranjeros entre puertos estadounidenses.
La portavoz de la Casa Blanca en temas relacionados con la energía, Taylor Rogers confirmó el viernes que Trump había concedido la prórroga. «Esta prórroga de la exención proporciona tanto certeza como estabilidad a las economías estadounidense y mundial», afirmó.
Detractores y defensores de la ley «Jones»
Por un lado, entre los que rechazan esta ley con más de 100 años de antigüedad, se encuentran productores de energía, refinerías y grupos agrícolas. Estos sectores alegan que la obligación de que las tripulaciones que circulen dentro de EEUU tengan que ser estadounidenses, limita la capacidad del transporte de recursos y aumenta notablemente los costos. Además, sostienen que estas subas se maximizan en los períodos de bloqueos, en contextos de guerra o cualquiera sea el inconveniente que altere el tránsito marítimo.
Por otro lado, los sindicatos marítimos, constructores navales y algunos legisladores concentran los grupos que defienden la legislación Jones. Estos sectores destacan que es clave prohibir la circulación marítima extranjera para tener una marina mercante capaz de respaldar la logística militar, la seguridad nacional y mantener una industria naviera que genere empleo para los norteamericanos.
Advierten escasez de combustible, vuelos cancelados y «la crisis energética más grave de la historia» de Europa, si continúa la guerra en Medio Oriente
Semanas atrás, la asociación de aeropuertos europeos, Aci Europe, emitió un contundente comunicado este viernes, alegando que si el estrecho de Ormuz sigue bloqueado, y por ende la circulación libre del petróleo y querosén, provocará serios problemas para el tránsito aéreo europeo en las próximas semanas.
«Si el tránsito por el estrecho de Ormuz no se reanuda de forma significativa y constante en las próximas tres semanas, la escasez sistémica de combustible para aviones se convertirá en una realidad para la UE«, advirtió el organismo en la carta.
Por otro lado pero en la misma sintonía, el director general de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol, no dudó en afirmar que el mundo se encuentra ante «la crisis energética más grave de la historia». Birol advirtió sobre el riesgo de una crisis alimentaria global, posibles faltantes de fertilizantes —casi el 30% del comercio mundial de estos insumos atraviesa Ormuz— y escasez de combustible para aviación.
«Si la producción mundial de diésel y querosén no se recupera pronto, la situación podría volverse crítica para algunos países europeos en mayo», advirtió el director de la AIE.
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