Docentes y estudiantes se movilizaron en la Industrial por el financiamiento
La comunidad de la Universidad Nacional de San Juan volvió a salir a la calle para defender la educación pública. Esta vez, lo hizo con un abrazo simbólico a la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, en una jornada que reunió a docentes, estudiantes, no docentes, egresados y autoridades.
La actividad formó parte del plan de lucha que se desarrolla a nivel nacional para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. El objetivo fue visibilizar la situación presupuestaria y salarial que atraviesa el sistema universitario.
La vicerrectora Andrea Leceta explicó que la medida se enmarca dentro de una serie de acciones coordinadas en todo el país. “Es otra de las actividades que está planteada en el marco de todas las acciones que se están llevando a cabo en defensa y en reclamo del cumplimiento de la ley de financiamiento universitario. Es lo que pedimos”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la situación no es exclusiva de San Juan. “Estamos todos en la misma situación. Todos defendemos y demandamos, exigimos que se cumpla la ley”, agregó.
El abrazo se realizó con una amplia convocatoria y buscó trasladar el reclamo al espacio público. Desde el gremio docente también destacaron la importancia de sostener estas acciones en distintos horarios para ampliar la participación. La secretaria gremial de Adicus, Edith Liquitay, señaló que “es importante que también se visibilice la actividad en defensa de la educación pública en diferentes horarios”, y valoró la presencia de distintos sectores de la comunidad universitaria y sanjuanina.
La protesta se dio en el marco de una semana de medidas de fuerza que incluyen clases públicas y actividades abiertas. El reclamo central apunta a garantizar los recursos necesarios para el funcionamiento del sistema universitario y la recomposición salarial.
La marcha de padres
En paralelo, Leceta también se refirió a la movilización impulsada por padres de alumnos de los colegios preuniversitarios, quienes piden que se garantice el dictado de clases. Sobre ese punto, la vicerrectora señaló que se trata de un reclamo válido dentro de un contexto democrático.
“Están en su derecho. Vemos en una sociedad democrática lo mismo que nosotros, están exigiendo lo mismo que nosotros y defendemos lo mismo, la enseñanza pública y de calidad”, afirmó.
Mientras continúan las medidas, desde la universidad indicaron que las actividades académicas siguen, aunque con impacto parcial. El conflicto por el financiamiento mantiene en tensión el normal desarrollo de clases, en un escenario que se replica en distintas universidades del país.






