“Les calienta tres pedos”: denuncian que empresarios del transporte no invierten y dejan sin acceso a personas con discapacidad
La bronca explotó otra vez contra las empresas de transporte público por la falta de inversión y mantenimiento en las unidades adaptadas para personas con discapacidad. Integrantes del proyecto “Integrándonos” denunciaron que este martes quedaron varados en Capital porque los colectivos pasaban llenos y las pocas rampas disponibles directamente no funcionaban.
El hecho ocurrió a las 14:49 en la esquina de Urquiza e Ignacio de la Roza, cuando un grupo de 13 personas —entre ellas dos usuarios de silla de ruedas y una persona con andador— intentaba llegar a una entrevista en la Facultad de Filosofía, en Rivadavia. Según relataron, varias unidades ni siquiera frenaban y otras no contaban con condiciones mínimas de accesibilidad.
La situación más indignante se dio con un colectivo de la línea 130, interno 59 de la UTE La Positiva–La Marina. “La rampa se trabó en la mitad y cayó una botella con bolsas que tenía metidas adentro. No le hacen mantenimiento a nada”, denunciaron. Para el grupo, el problema no es casual ni aislado: apuntan directamente a los empresarios del sector por no invertir en las unidades y desentenderse completamente del servicio.
“Les calienta un huevo. No invierten, no controlan nada y nadie los sanciona. Después hablan de inclusión, pero la realidad es que la gente con discapacidad no puede subir a un colectivo”, expresaron con dureza. También cuestionaron la falta de controles oficiales y reclamaron inspecciones permanentes: “Si una rampa no funciona, ese coche debería salir de circulación inmediatamente. Pero acá nadie hace nada”.






