El Gobierno investiga cómo un arma de la Policía terminó en un delito en Salta: «No son 150 armas y todavía no sabemos si hay faltantes»
La investigación por la aparición de un arma de la Policía de San Juan en un hecho delictivo ocurrido en Salta avanza con un relevamiento de todo el armamento de la fuerza. El director de Control de Gestión de las Fuerzas de Seguridad, Damián Villavicencio, confirmó que el expediente se inició tras un pedido de la Justicia salteña y remarcó que todavía no existe un número definitivo sobre posibles armas faltantes. «Esta investigación surge a raíz de un oficio judicial que llega de otra provincia. Allí habían secuestrado un arma y esa arma se encuentra registrada en San Juan, a nombre de la Policía de San Juan», explicó.
El funcionario sostuvo que el principal objetivo es reconstruir el recorrido de esa pistola. «Estamos realizando nuestra investigación para determinar la trazabilidad de esa arma, es decir, cómo puede haber llegado esa arma a aquella provincia», afirmó. Al mismo tiempo, buscó desmentir una de las versiones que más fuerza tomó en las últimas horas: «150 armas no son. De acuerdo al relevamiento no es esa cantidad. Todavía se está realizando esa tarea». Sin embargo, también admitió que aún no pueden precisar si existen otros faltantes. «No sabemos si han desaparecido porque se está en esa investigación», señaló.
Villavicencio reveló que la tarea de control es compleja porque involucra a toda la fuerza policial. «Recuerde que son 6.500 efectivos policiales. El relevamiento se realiza a través de todas las dependencias de la Policía. Es una tarea complicada, pero se está realizando para determinar si existe faltante o no», indicó. Además, explicó que el arma pertenece a un lote de 500 pistolas adquiridas en 2022 y que todavía no pudieron establecer si fue entregada a algún efectivo. «Esa es la trazabilidad que se está investigando. Estamos viendo si fue asignada a algún policía o no, porque pertenece a una compra de 500 armas realizada en 2022», detalló.
Uno de los datos que más llamó la atención fue el reconocimiento de que el sistema de control del armamento aún presenta serias deficiencias. «El sistema de registración que tiene la Policía es muy rudimentario. Es un sistema a través de fichas, formato papel y actas de entrega», admitió Villavicencio. Incluso agregó que «la entrega y recepción era mediante un papelito», aunque aseguró que ya comenzó un proceso para modernizar ese mecanismo. «Eso es lo que se está modificando. Se está digitalizando para tener un sistema más acorde a estos tiempos», sostuvo.
Respecto de las sospechas sobre posibles responsables dentro de la fuerza, el funcionario fue categórico. «Formalmente todavía no hay ninguna investigación ni ningún policía que esté investigado», dijo, y aclaró que los recientes traslados de personal «se deben a la dinámica de trabajo de la Policía y no están vinculados con este caso». También evitó especular sobre cómo el arma terminó en Salta. «Las hipótesis son muy variadas. Puede suceder que se entregó a un policía, que se perdió, que se la robaron o muchas otras situaciones. Sería muy aventurado dar una versión antes de tener la verdadera información», concluyó.






