Arancibia ratificó su distancia del radicalismo: «No vuelvo porque el radicalismo no existe en el debate político»
El dirigente del GEN Marcelo Arancibia cuestionó el presente institucional y político de la Unión Cívica Radical y descartó un eventual regreso al partido. «Yo soy radical, tengo doctrina radical, pero a mí me da una pena enorme que el radicalismo ha dejado de ser un partido nacional», sostuvo. En ese sentido, afirmó: «Yo creo que en la provincia de San Juan el radicalismo desapareció porque no existe en el debate político».
Arancibia sostuvo que la pérdida de protagonismo se refleja también en la falta de dirigentes y propuestas. «Un partido que no existe en el debate político, que es incapaz de promover dirigentes, candidatos, estar en la agenda, es un partido que tiene el sello, pero carece de importancia en la sociedad», señaló. Además, cuestionó a la conducción partidaria al afirmar que «están especulando más, ver cómo conservan las canonjías que tienen tanto a nivel nacional y provincial, que han olvidado lo que era la doctrina y la ideología radical».
Al ser consultado sobre una posible vuelta al radicalismo, fue contundente: «No, no tiene sentido». Y explicó: «Tendría que ocurrir algo que no creo que suceda en el corto y mediano plazo, que el radicalismo vuelva a ser una expresión política popular con una visión socialdemócrata de la política y de la economía». También sostuvo que actualmente el partido «está aceptando de una manera humillante la ultraderecha de Milei» o realiza «un seguidismo absolutamente autómata de Producción y Trabajo que ha perdido todo tipo de identidad».
En otro tramo, Arancibia recordó su expulsión de la UCR durante la conducción de Mario Capello y cuestionó las decisiones adoptadas en aquel momento. «El partido nunca más se levantó en la provincia de San Juan», afirmó, al considerar que desde entonces «dejó de ser trascendente». Según su análisis, el radicalismo perdió progresivamente su condición de alternativa política: «La sociedad cuando ve estos fracasos es muy pragmática, deja de lado a los partidos y busca otra alternativa».
Finalmente, el dirigente del GEN sostuvo que su posición responde a una pérdida de identidad política de la fuerza con la que se identificó durante años. «Ya no se lo puede reconocer al partido por el cual yo me afilié y milité hasta que llegó el telegrama de expulsión», expresó. En ese marco, planteó que la Argentina atraviesa una transformación de su sistema político y que «hay que construir un nuevo sistema político», con nuevas alternativas capaces de recuperar una identidad democrática y socialdemócrata.





