Carbajal advirtió que Hualilán le quitará $800 millones a la economía de Calingasta
El intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, expresó su preocupación por la decisión de Challenger Gold de no continuar con el procesamiento de mineral proveniente de Hualilán en la planta de Casposo. La medida, comunicada oficialmente por la empresa, dejó sin efecto las expectativas que existían en el departamento sobre una reactivación de la actividad y volvió a poner el foco en el impacto que la minería genera sobre el empleo y la economía local.
Según explicó Carbajal, el cambio representa un golpe directo para una cadena de actividades que se había puesto en marcha alrededor del movimiento minero. “Concretamente nos deja la gente sin trabajo, a pata en la calle”, sostuvo el jefe comunal, al referirse a trabajadores vinculados con tareas de apoyo, gastronomía, alojamiento, combustible, lavandería y otros servicios que habían comenzado a beneficiarse con el movimiento generado por el proyecto.
El intendente estimó que el freno de esta actividad implica para Calingasta una pérdida aproximada de $800 millones mensuales, contemplando principalmente mano de obra, combustible, alojamiento y servicios. Aclaró que a esa cifra deberían sumarse otros movimientos económicos vinculados al transporte y distintos proveedores que no pudo cuantificar durante la entrevista.
Uno de los puntos que más preocupa al municipio es además el impacto sobre el fideicomiso minero. Carbajal explicó que el material extraído en Casposo es el que genera regalías para Calingasta, mientras que la producción de Hualilán tributa beneficios correspondientes a Ullum. “Nos quedamos sin el fideicomiso, pero fundamentalmente nos quedamos sin esta cadena económica de manera repentina”, afirmó.
En ese sentido, el intendente cuestionó que mientras el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) busca brindar previsibilidad y seguridad jurídica a las empresas durante décadas, las comunidades que dependen de la actividad minera quedan expuestas a decisiones empresariales que pueden modificar de manera abrupta sus expectativas. “Si bien el RIGI al empresariado le otorga seguridad económica y jurídica por 30 años, no veo que sea lo mismo desde el sector empresarial para con el Estado”, planteó.
Carbajal también adelantó que sería conveniente mantener una reunión con representantes de Challenger Gold para plantear el impacto que tuvo la decisión sobre los trabajadores y proveedores de Calingasta. Al mismo tiempo, propuso que se analice una alternativa para aprovechar la capacidad de procesamiento de Casposo: la creación de un esquema que permita incorporar a pequeños productores mineros metalíferos de distintos puntos de San Juan y procesar su material mediante el sistema de maquila.
Para el jefe comunal, esta alternativa permitiría alimentar la actividad de Casposo a menor escala y generar nuevas oportunidades para trabajadores y proveedores locales. “Para que empiece a moler la máquina de Casposo hay que alimentarla”, resumió, al considerar que un programa destinado a pequeños proyectos mineros podría convertirse en una herramienta para sostener la actividad y recuperar parte del movimiento económico perdido.






