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El tren vuelve a mirar a San Juan: la minería pone al ferrocarril en el centro del nuevo mapa productivo

El tren vuelve a mirar a San Juan: la minería pone al ferrocarril en el centro del nuevo mapa productivo
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La licitación nacional de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza abrió una oportunidad estratégica para San Juan: recuperar infraestructura ferroviaria y preparar una red de transporte capaz de acompañar el crecimiento que proyecta la minería, especialmente con los grandes proyectos de cobre.

El Gobierno nacional convocó a una licitación para concesionar durante 50 años las tres líneas de cargas, en un proceso que contempla la participación de capital privado, obras sobre la infraestructura y la posibilidad de incorporar inversiones bajo los beneficios del RIGI.

Para Alejandro Martín, secretario de Industria, Comercio y Servicios del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, uno de los puntos centrales para San Juan es que el tramo ferroviario entre Albardón y Jáchal, perteneciente históricamente al Belgrano, haya sido incorporado al esquema del San Martín. La decisión busca darle mayor viabilidad a una eventual recuperación de ese recorrido y conectarlo con el corredor que llega hasta Mendoza y Buenos Aires.

“El Belgrano llega acá vía Córdoba, La Rioja y San Juan, pero no es una ruta muy interesante hoy para el transporte. Entonces, si uno se lo adosa al San Martín, que es lo que nosotros hemos pedido y el Gobierno nacional incluyó, puede tener otra perspectiva”, explicó Martín.

La cuestión técnica también será determinante. Para integrar ambos recorridos será necesario avanzar con una obra de retrochado, es decir, adaptar las vías para pasar de trocha angosta a trocha ancha. Para Martín, esa transformación permitiría que el antiguo ramal Albardón-Jáchal tenga un papel mucho más importante en la logística que demandará la nueva etapa productiva de la provincia.

El funcionario entiende que el desafío trasciende a la minería. San Juan necesita una infraestructura de transporte que permita mover grandes volúmenes de carga de manera competitiva y que, al mismo tiempo, reduzca el impacto sobre las rutas. En ese escenario, el ferrocarril aparece como una pieza fundamental para acompañar el cambio de la matriz económica.

El cobre y la necesidad de una nueva logística

La discusión adquiere otra dimensión cuando se proyecta la producción de los grandes emprendimientos cupríferos. Martín planteó que Jáchal podría convertirse en un nodo logístico para recibir la producción proveniente de Vicuña, mientras que Cañada Honda podría cumplir un papel estratégico para cargas vinculadas a Los Azules y Pachón.

“Si pensamos en un transporte para el concentrado de cobre que va a salir, no hay ningún transporte económico y medioambientalmente sustentable” que pueda reemplazar al tren para semejantes volúmenes, sostuvo.

La magnitud del desafío permite dimensionar el problema: según explicó el funcionario, solamente uno de los proyectos podría generar una circulación aproximada de 50 camiones diarios para trasladar su producción. Para Martín, trasladar esos volúmenes exclusivamente por carretera tendría un costo logístico y ambiental difícil de sostener.

“No hay forma más económica y medioambientalmente responsable que hacerlo vía tren”, afirmó.

La recuperación ferroviaria también se relaciona con otras obras de infraestructura que San Juan necesita para consolidar su futuro productivo. Entre ellas aparece la necesidad de reactivar rutas estratégicas, como la 153, y de avanzar en conexiones que permitan vincular los centros de producción con los corredores nacionales y las salidas hacia los mercados internacionales.

Una licitación que recién abre el camino

Martín explicó que el proceso actualmente en marcha no significa que de manera inmediata vuelvan a circular trenes por todos los ramales. La primera etapa contempla la concesión de la infraestructura ferroviaria: vías, estaciones, depósitos y otros inmuebles vinculados al sistema.

Luego aparecen otras instancias, entre ellas la posibilidad de adquirir material rodante y, posteriormente, la concesión de los talleres ferroviarios.

El secretario reveló además que durante los últimos meses hubo contactos con algunos interesados en el proceso, particularmente vinculados con el corredor San Martín, aunque esas conversaciones se mantuvieron en reserva.

La documentación oficial establece que la licitación comprende las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza, con opción de adquisición del material rodante correspondiente a cada corredor. Además, el esquema contempla que las inversiones puedan acceder a los incentivos previstos por el RIGI, siempre que cumplan con sus requisitos.

El debate sobre el rol del privado

La posibilidad de que la infraestructura quede bajo administración privada genera, naturalmente, debate. Martín reconoció que existen posiciones a favor y en contra del modelo, pero planteó que la discusión debería concentrarse en la capacidad de recuperar una red que durante décadas acumuló falta de inversiones.

Recordó que buena parte de la infraestructura ferroviaria argentina fue construida durante la etapa de expansión del sistema a fines del siglo XIX y comienzos del XX, mientras que posteriormente hubo largos períodos sin grandes inversiones estructurales.

“Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con el modelo, pero el modelo nacional apuesta mucho en el petróleo y gas, la minería y el agro”, señaló.

En ese escenario, consideró que San Juan atraviesa una oportunidad particular. La provincia tiene recursos mineros de escala mundial y, al mismo tiempo, necesita generar las condiciones de infraestructura para que esos recursos puedan transformarse en actividad económica, empleo, inversiones y exportaciones.

El desafío de que las vías acompañen al cobre

Para Martín, el ferrocarril puede ser uno de los pilares que permitan resolver uno de los principales interrogantes que plantea la nueva etapa minera: cómo trasladar millones de toneladas de producción de manera eficiente.

“Una ruta necesita una renovación cada siete años y una vía de ferrocarril cada 30”, ejemplificó para marcar la diferencia entre ambos sistemas de transporte.

La discusión, entonces, ya no pasa solamente por recuperar un tren que dejó de circular hace décadas. La mirada está puesta en construir una red logística que responda a una economía diferente, en la que el cobre, la minería y otras actividades productivas necesitarán corredores capaces de movilizar grandes volúmenes hacia los mercados.

La incorporación de Albardón-Jáchal al esquema del San Martín representa, en ese sentido, un primer paso. El verdadero desafío será que la licitación se traduzca en inversiones concretas, recuperación de vías y una conexión ferroviaria que permita que San Juan deje de pensar su producción solamente en términos de caminos y camiones.

Con una minería que comienza a modificar las perspectivas económicas de la provincia, el viejo ferrocarril vuelve a aparecer como una infraestructura del futuro.

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