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La Iglesia abre el debate sobre el uso del preservativo como método anticonceptivo

La Iglesia abre el debate sobre el uso del preservativo como método anticonceptivo
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Una de las definiciones más llamativas de la entrevista con el abogado y docente de bioética Germán Groso apareció sobre el final de la conversación, cuando el debate pasó de la legalización del aborto a la educación sexual y los métodos anticonceptivos. Consultado directamente sobre el preservativo, el presidente de la Comisión de Justicia y Paz explicó que “la educación sexual no es hablar de métodos anticonceptivos”, pero reconoció que dentro de una formación integral también debe abordarse este tema. “Hay que enseñar lo que es desde la biología hasta los métodos anticonceptivos”, afirmó, aunque aclaró que la Iglesia sostiene una determinada concepción sobre cuáles son los métodos considerados lícitos.

El punto de mayor impacto llegó cuando se le preguntó concretamente por el preservativo. Groso sostuvo que, si se parte de la doctrina y se analiza la situación desde una escala de métodos, “el menos gravoso podría ser el preservativo”, porque, a diferencia de un método que pueda actuar después de la concepción, “allí ya no estamos en poner en peligro una vida humana concebida”. Ante la pregunta de si la Iglesia lo acepta, respondió afirmativamente en el marco que estaba explicando: “Como te lo estoy explicando”. Luego profundizó: “No es lo óptimo, no es lo mejor, porque la Iglesia apuesta a los métodos naturales, pero dentro de los métodos, llamémosles artificiales, el menos dañino porque vos no pones en peligro una vida humana concebida”.

La explicación tomó además como referencia al papa Benedicto XVI. Groso recordó una entrevista en la que el entonces pontífice fue consultado sobre el preservativo y remarcó que “si hay algo que no se le puede achacar a Benedicto XVI es que sea progresista”. En ese contexto, sostuvo que el Papa había planteado una consideración similar: “No es lo óptimo, no es lo mejor, porque la Iglesia apuesta a los métodos naturales”, pero dentro de los métodos artificiales podía ser considerado “el menos dañino” debido a que no pone en peligro una vida humana ya concebida.

El planteo fue todavía más amplio y vinculó el uso del preservativo con una mirada de responsabilidad sexual. Groso sostuvo que la Iglesia busca que las relaciones sean “responsables”, que exista “cuidado, respeto” y que los jóvenes aprendan a “cuidarse, que se respeten, que se valoren”. En ese sentido, cuestionó que la educación sexual quede reducida exclusivamente a informar sobre anticonceptivos, pero también reconoció que estos contenidos deben formar parte de la enseñanza. “Cuando hablamos de educación sexual integral, apostamos también a relaciones responsables”, afirmó. Y agregó: “Enseñar a los chicos, a nuestros hijos, a nuestros alumnos que se cuiden, que se respeten, que se valoren”.

La discusión dejó así una de las definiciones más particulares de la entrevista: sin presentar el preservativo como el método que la Iglesia considera ideal, Groso planteó que existe una diferencia entre la enseñanza de los métodos naturales y aquellos métodos artificiales que pueden evaluarse desde una escala ética. “Si nos vamos a lo más puro, los métodos naturales”, explicó, pero “a la hora de aceptar realidades” aparece la posibilidad de considerar otros recursos. Y volvió a insistir sobre el preservativo: “El preservativo termina siendo el menos dañino, el menos gravoso”.

La postura expresada durante la entrevista abre, de este modo, una discusión que va más allá del enfrentamiento entre sectores a favor y en contra del aborto. El propio Groso sostuvo que la educación sexual debe contemplar la realidad y brindar herramientas para prevenir situaciones no deseadas, sin abandonar la concepción religiosa sobre la sexualidad. La referencia al preservativo como “el menos dañino” y “el menos gravoso” fue, sin dudas, uno de los pasajes más significativos de la charla y puso en escena una mirada que busca encontrar un punto de contacto entre la enseñanza de la Iglesia y las situaciones concretas de la vida cotidiana.

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