¿Cuándo llegarán los inhibidores? Así avanzan los controles y la seguridad en el Servicio Penitenciario
Hace tiempo que la instalación de inhibidores de señal y el refuerzo de los controles dentro del Servicio Penitenciario forman parte de las medidas esperadas para mejorar la seguridad en los pabellones. Mientras el sistema de bloqueo de comunicaciones continúa en etapa de evaluación, las autoridades aseguran que las requisas ya muestran resultados positivos y que se profundizó la capacitación del personal encargado de los controles.
En los últimos meses se incrementaron los operativos dentro de los pabellones y se reforzó la preparación de los agentes que tienen contacto con las visitas. La capacitación apunta no solamente al procedimiento de control, sino también a identificar los lugares y mecanismos que pueden utilizarse para intentar ingresar elementos prohibidos. “Se los capacita constantemente, se les informa y se trabaja diariamente con ellos”, explicaron. Los resultados son comparados mes a mes y, según indicaron, la cantidad de elementos detectados viene mostrando una evolución favorable.
Distinta es la situación de los inhibidores de señal, cuyo avance todavía no llegó a la etapa de instalación definitiva. Durante este tiempo se probaron diferentes equipos y se analizaron distintos sectores del complejo para determinar cuál sería la ubicación más efectiva. El objetivo es bloquear las comunicaciones no autorizadas y también contemplar la señal utilizada por drones, pero sin generar inconvenientes en los barrios cercanos ni afectar las comunicaciones que necesita el propio personal penitenciario.
El otro punto que mantiene abierta la discusión es el sistema de comunicación que utilizan las personas privadas de libertad. Actualmente cuentan con teléfonos corporativos, bajo control del personal, para comunicarse con familiares o defensores. La eventual instalación de inhibidores obligaría a modificar ese mecanismo y por eso se analiza recuperar el sistema de teléfonos fijos que existía anteriormente. La definición todavía requiere una evaluación conjunta con la Secretaría de Seguridad y Hacienda, principalmente por la inversión que demandaría. De esta manera, mientras las requisas ya presentan avances concretos, los inhibidores continúan en análisis y su implementación todavía depende de resolver cómo compatibilizar la herramienta de seguridad con el derecho a las comunicaciones autorizadas.






