Giro inesperado en el crimen de Gonzalo Martín Quinteros Olmos: su novia de 16 años quedó como principal sospechosa
Gonzalo Martín Quinteros Olmos, de 19 años, murió luego de recibir un disparo en el rostro dentro de una vivienda del barrio 1° de Mayo, en Chimbas. El ataque ocurrió durante la noche del lunes y, en un primer momento, todo apuntaba a un grupo de jóvenes que habría ingresado encapuchado al domicilio. Sin embargo, las primeras conclusiones de la autopsia modificaron por completo esa hipótesis.
El episodio se produjo alrededor de las 21, en una propiedad ubicada sobre calle Proyectada, cerca de Laprida. Cuando llegaron los efectivos de la Comisaría 26ª, encontraron una escena marcada por la conmoción: Quinteros Olmos había recibido un disparo y se encontraba gravemente herido. Pese a la asistencia, murió pocos minutos después.
Los primeros testimonios indicaron que varias personas habían irrumpido en la casa. Según esa versión, los atacantes llevaban sus rostros cubiertos y al menos uno de ellos portaba un arma de fuego. Dentro de la vivienda había familiares, menores de edad y también se encontraba la novia de la víctima, una adolescente de 16 años.
La investigación comenzó entonces bajo la posibilidad de una pelea previa o un presunto ajuste de cuentas. Durante las primeras horas, los investigadores apuntaron a tres jóvenes de entre 19 y 20 años y se realizaron procedimientos para localizarlos. El fiscal Francisco Pizarro había señalado durante la mañana que “la gente se conocía” y que “había una rencilla entre los atacantes y la víctima”.
Pero el resultado preliminar de la autopsia abrió una nueva línea investigativa. La médica legista determinó que el proyectil ingresó por la zona del maxilar izquierdo y salió por el sector lateral derecho del cuello. Además, los investigadores establecieron que el disparo habría sido realizado a corta distancia y comenzaron a analizar también la altura desde la que fue efectuado.
Ese dato puso bajo la lupa a la novia de 16 años. Durante la madrugada se realizaron cuatro allanamientos simultáneos y la adolescente fue detenida en uno de esos procedimientos. También quedó detenida otra mujer. Por tratarse de una menor de edad, la investigación pasó a la órbita de la Justicia de Menores.
Ahora los investigadores intentan determinar qué ocurrió realmente dentro de la vivienda y si la primera versión sobre el ingreso de personas encapuchadas fue cierta. Una de las hipótesis que se analiza es que algunos de los presentes hayan intentado desviar la investigación para proteger a la adolescente. En la escena fueron secuestrados una vaina servida, un proyectil y otros elementos que serán incorporados a las pericias.






