“Vamos a llegar a 41 días de paro”: padres de colegios preuniversitarios advierten por el impacto en los alumnos
Los padres de alumnos de los colegios preuniversitarios de la UNSJ volvieron a expresar su preocupación por la pérdida de días de clases y el impacto que, según plantean, tendrá sobre la formación de los estudiantes. José Olivier, integrante de un grupo de padres autoconvocados, sostuvo que “nosotros no estamos en contra de los docentes ni de la universidad pública, ni de la escuela pública” y remarcó que “el 99% de los papás que mandamos nuestros hijos a esas escuelas salimos de una de esas escuelas porque salimos con el amor que tenemos a estas escuelas y queremos que nuestros hijos tengan lo que tuvimos nosotros”. Sin embargo, aseguró que se están encontrando “con un panorama totalmente distinto” y afirmó que los alumnos de tercer año “pierden más del 20% de los días de clase”.
Olivier sostuvo que la situación se repite por tercer año consecutivo y cuestionó la falta de registros sobre la cantidad de jornadas perdidas. “Incluso antes de que nosotros empezáramos a llevar la cuenta, nadie lo hacía, nadie tenía una estadística de la cantidad de días de paro”, señaló. En relación con el ciclo actual, fue más contundente: “Llevamos 38 días de paro” y anticipó que, si continúa la medida, “después de estos tres días que vienen van a ir por 41 días de paro, si es que la Justicia no puede hacer algo”. Según explicó, esto significa “41 días hábiles de paro” y, sumando otras jornadas sin actividad, “este ciclo llevan perdido el 31% del ciclo” y “vamos a llegar a 9 semanas perdidas”. Para el padre, la recuperación resulta prácticamente imposible: “No, claramente no. Incluso, bueno, los que yo fui a la Escuela Industrial, y en la Escuela Industrial tenemos talleres, ni siquiera llegan a terminar las cosas de los talleres”, afirmó. También sostuvo que “no llegan a terminar los contenidos, no llegan a tener las matemáticas que necesitan para ir a la universidad, no llegan a tener los contenidos básicos”.
El impacto sobre la preparación universitaria es uno de los principales argumentos de los padres. Consultado sobre el nivel con el que egresan los estudiantes, Olivier fue tajante: “No salen preparados para afrontar una universidad”. Y agregó: “Cuando salgan y van a la universidad sin esos conocimientos perdidos en un 20% o un 31% este año de aprendizaje, seguramente eso le va a influir naturalmente en la continuidad de una carrera universitaria”. Desde su experiencia personal, recordó: “Los chicos de los preuniversitarios en la época que yo iba, porque yo hice escuela pública, el primario, secundario y la universidad pública, y los que salíamos a los preuniversitarios volábamos en la universidad”. Para Olivier, “ahora ya no es el caso”. También cuestionó el funcionamiento del conflicto: “El sistema está roto”, afirmó, y sostuvo que “normalmente los gremios hacen paros en cualquier rubro, en cualquier actividad público-privado y del otro lado hay un empleador que se preocupa y que hace lo posible para que no sigan ocurriendo esos paros”. En este caso, planteó que “el empleador que es la universidad no pone ningún tipo de freno”.
Frente a este escenario, los padres decidieron avanzar por la vía judicial y reunir recursos propios para sostener el reclamo. “Nosotros estamos haciendo todo lo que tenemos al alcance”, explicó Olivier, quien detalló que acudieron “a la Defensoría del Pueblo, de la Nación, de la provincia”, además de comenzar a “hacer estadísticas, registrar los paros”. También contó que los padres “hemos juntado dinero entre todos” porque “no tuvimos ayuda de ningún sector político ni de ningún partido” y que reunieron fondos “para llegar a pagar los honorarios del amparo, de escribanía y demás”. Según precisó, “han habido cerca de 300 transferencias de diferentes papás que ponen de su bolsillo para tratar de que esto avance”. Mientras esperan una respuesta judicial, Olivier insistió en que el reclamo no está dirigido contra los docentes: “Hay algo, hay mucho de razón en el reclamo, pero lo que nosotros no podemos seguir tolerando es la forma de reclamo”. Y cerró con una definición que resume la posición de los padres: “Yo siempre digo que ellos están dañando lo que dicen defender, que es la educación pública”.






