Repararon 60.000 metros cuadrados de techos escolares y se preparan para las lluvias de El Niño
El Ministerio de Infraestructura intensifica los trabajos de mantenimiento en establecimientos educativos ante la posibilidad de lluvias asociadas al fenómeno de El Niño. Jorge Samat, director de Obras Menores, explicó que desde 2025 vienen interviniendo las cubiertas para evitar filtraciones que afecten el dictado de clases. “Hemos hecho una intervención de prácticamente algo de 60.000 m² en lo que va del 2026, que representa algo del 23% de toda la superficie que tenemos en las escuelas”, detalló. El funcionario sostuvo que el objetivo es mantener los edificios en condiciones y evitar interrupciones en las actividades escolares. “Necesitamos que esos establecimientos estén funcionando porque sabemos que muchos de estos lugares son el albergue de chicos que van y toman su merienda o su almuerzo”, remarcó.
Samat aseguró que los trabajos realizados ya muestran resultados frente a los reclamos por filtraciones. “Ayer, por ejemplo, estuvimos chequeando los reclamos que habían llegado desde filtraciones de las escuelas y solamente tuvimos dos reclamos cuando años anteriores hemos tenido 15, 30 en un solo día”, afirmó. Según explicó, los inconvenientes registrados fueron menores en comparación con temporadas anteriores. Entre las intervenciones mencionó cambios completos de techos en establecimientos como la escuela Teniente Ibáñez, la Benito Juárez, la Escuela Nacional y la secundaria Pedro Cortínez, en Santa Lucía. “Ahí se tomó la decisión de sacar y cambiar toda la estructura del techo nueva, justamente por los problemas que teníamos”, señaló. También destacó la importancia de limpiar las cubiertas, retirar hojas y residuos y garantizar que el agua pueda escurrir correctamente.
Además de los techos, el otro punto crítico es el acceso a establecimientos ubicados en zonas alejadas, donde los caminos de tierra pueden complicarse ante lluvias intensas y crecientes. “Uno era el tema de los techos, digamos, de las filtraciones, y otro era el tema de los caminos”, explicó el director de Obras Menores. Samat advirtió que las calles anegadas pueden impedir el ingreso de camiones que abastecen de agua a las escuelas o retiran líquidos, lo que comprometería el funcionamiento de algunos edificios. “Sí, que queden calles anegadas, digamos, para poder acceder. Generalmente, cuando pasa eso, los chicos no están yendo a las escuelas y se dan planes de contingencia”, manifestó. Entre las zonas donde identificaron establecimientos con estas dificultades mencionó 25 de Mayo, Sarmiento y Calingasta.
Para prevenir esos inconvenientes, el Ministerio mantiene contacto con Vialidad Provincial y trabaja sobre un listado de establecimientos cuyos accesos requieren atención. “Estamos manejando las calles que podemos llegar a intervenir desde Vialidad”, explicó Samat, quien aclaró que otras vías dependen de los municipios y requieren coordinación con las autoridades locales. El funcionario señaló que las intervenciones buscan minimizar los riesgos y garantizar tanto el acceso como los servicios esenciales de las escuelas ante un eventual episodio de lluvias intensas. Aunque reconoció que todavía no se conoce la magnitud que tendrá el fenómeno climático, aseguró que los trabajos continúan sobre los dos aspectos considerados prioritarios: evitar filtraciones en los edificios y mejorar los caminos para que las escuelas puedan seguir funcionando.






