La titular de UDAP no pudo justificar el paro y crecen los cuestionamientos por su trasfondo político
La secretaria general de UDAP, Patricia Quiroga, defendió el paro docente nacional realizado este jueves, aunque durante una entrevista radial tuvo dificultades para explicar por qué el reclamo de justicia por el crimen de Nancy Estela Godoy debía traducirse en una jornada sin clases. Mientras los entrevistadores cuestionaron el impacto de la medida sobre los estudiantes, la dirigente sindical insistió en la necesidad de visibilizar las condiciones de precariedad en las que trabajan los docentes rurales.
“Algo teníamos que hacer”, fue uno de los argumentos que esgrimió Quiroga al explicar la decisión adoptada por las conducciones sindicales. La titular de UDAP también remarcó que la docente asesinada se desempeñaba en una escuela rural aislada, sin agua y con condiciones que calificó de inhumanas. Sin embargo, ante las preguntas sobre la posibilidad de realizar una marcha, una jornada de concientización u otra actividad que no interrumpiera el dictado de clases, la dirigente volvió a respaldar la decisión colectiva de convocar al paro.
El punto más controvertido de la entrevista apareció cuando se le planteó que el crimen y las deficiencias edilicias o laborales de las escuelas rurales eran cuestiones diferentes, y que la muerte de Godoy no había sido provocada por las condiciones del establecimiento. Quiroga respondió que el reclamo apuntaba a la desprotección de las docentes que deben trasladarse y trabajar en zonas alejadas. También rechazó que la medida tuviera un propósito partidario y aseguró que la convocatoria se desarrollaría sin banderas sindicales, con los participantes vestidos de negro y un minuto de silencio.
Aunque Quiroga afirmó que el acatamiento al paro alcanzaba el 90% en el turno mañana, ese dato no respondió al interrogante central planteado durante la entrevista: por qué la suspensión de clases era necesaria para expresar el repudio al crimen y reclamar mejores condiciones laborales. La discusión dejó expuesta la tensión entre el derecho de los docentes a protestar y el impacto de la medida sobre los alumnos, muchos de los cuales perdieron una jornada escolar. El reclamo de justicia por Godoy y la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo docente no estuvieron en discusión; el debate se concentró en la decisión de convertir esa protesta en un paro.






