La “familia judicial”: El abogado Horacio Rodríguez del Cid denuncian nepotismo estructural en la Corte de San Juan
La polémica por presuntos casos de nepotismo en el Poder Judicial volvió a instalarse con fuerza tras una extensa exposición pública que puso el foco en vínculos familiares, designaciones y ascensos dentro de la Corte de Justicia. El planteo no solo apunta a nombres propios, sino a una lógica estructural que, según denuncian, se repite desde hace años. “La familia judicial” fue la definición que sintetizó el cuadro, en medio de cuestionamientos que también alcanzan a la política y a los mecanismos de control institucional.
En diálogo con este medio, el abogado Horacio Rodríguez, del Cid, amplió el diagnóstico y sostuvo que el problema excede al ámbito judicial. “Este problema no es del Poder Judicial, es del Estado en general, no solo provincial sino argentino”, afirmó. En esa línea, consideró que el sistema actual vulnera principios básicos: “Se viola flagrantemente la Constitución Nacional y la Constitución Provincial”, al no garantizar procesos transparentes de ingreso y promoción dentro del Estado.
Rodríguez fue más allá al advertir que estas prácticas podrían encuadrarse en conductas ilegales. “Son verdaderos incumplimientos de deberes y directamente delitos”, aseguró, al tiempo que cuestionó la falta de concursos públicos. Según explicó, el requisito de idoneidad establecido en la Constitución no se cumple: “¿Cómo se determina la idoneidad si no hay concursos de oposición y antecedentes?”, planteó, poniendo en duda la legitimidad de muchas designaciones.
Consultado sobre el funcionamiento interno del sistema, el abogado fue tajante: “Todo se maneja al dedo”, afirmó, y agregó que los mecanismos de selección actuales carecen de transparencia real. En ese contexto, también apuntó contra el rol de la dirigencia política: “¿Quién va a hacer un juicio político si los diputados sostienen este sistema?”, cuestionó, al señalar que no existen controles efectivos sobre el Poder Judicial.
Finalmente, Rodríguez vinculó esta situación con el creciente malestar social hacia las instituciones. “La sociedad está asqueada”, expresó, y remarcó que el acceso desigual a los cargos públicos genera privilegios difíciles de justificar. Para el letrado, el escenario actual refleja un esquema arraigado: “Estamos en una sociedad feudal donde se priorizan los vínculos familiares, el amiguismo y la política”, concluyó, dejando planteado un debate de fondo sobre la credibilidad de la Justicia.






