Rawson pone en marcha una red barrial para cuidar la salud mental
La ciudad de Rawson dio un paso clave en materia de salud mental comunitaria al lanzar una propuesta que pone a la gente en el centro: se trata de una red de promotores vecinales que actuarán como primeros lazos de contención y orientación emocional en sus propios barrios. La presentación oficial se realizó en el Teatro Oscar Kümmel, con fuerte participación de autoridades locales, profesionales de la salud y vecinos comprometidos.
La iniciativa propone que ciudadanos y ciudadanas del municipio reciban una formación específica para acompañar situaciones de angustia, crisis o vulnerabilidad emocional. La idea es construir una red humana, cercana y activa, que detecte necesidades y acerque herramientas, reforzando la conexión entre la comunidad y los espacios institucionales.
Lejos de un enfoque clínico tradicional, el proyecto se apoya en una perspectiva social y territorial, que reconoce que la salud mental también se construye en el entorno, en los vínculos y en el acompañamiento cotidiano. Esta política pública está en línea con la Ley Nacional N.º 26.657, que promueve un abordaje integral de la salud mental, considerando los determinantes culturales, económicos y sociales.
Erica García, quien dirige el área de Salud Comunitaria del municipio, explicó que esta estrategia busca generar una nueva lógica: “Queremos que el vecino deje de ser solo usuario del sistema y pase a ser protagonista activo del cuidado. Formar promotores es sembrar comunidad organizada”.
En la misma línea, la psicóloga Ruth Ferrer valoró el carácter transformador del proyecto: “La salud mental no se trabaja solo en consultorios. También se construye en una conversación, en una escucha atenta, en un abrazo oportuno. El promotor es esa presencia necesaria que no reemplaza al profesional, pero que puede marcar la diferencia”.
Desde el Concejo Deliberante, la vicepresidenta Adriana Díaz se sumó a los apoyos y subrayó: “Esta propuesta refleja un modelo de ciudad que cuida, que escucha y que apuesta a que el bienestar emocional sea un derecho para todos, no un privilegio para pocos”.
Con este programa, Rawson no solo responde a una necesidad urgente, sino que propone una nueva manera de pensar la salud mental: con raíces en el barrio, con vínculos reales y con un compromiso colectivo que trasciende lo institucional.









