Preocupación y cautela en el sector automotriz sanjuanino por el nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos
El anuncio del Gobierno nacional sobre un marco de entendimiento con Estados Unidos para facilitar el intercambio comercial abrió una fuerte expectativa en el sector automotriz, pero también encendió señales de alerta. Así lo explicó Javier Fornazari, representante del rubro en San Juan, quien analizó el posible impacto de la llegada de vehículos estadounidenses al mercado argentino.
Fornazari consideró que, por ahora, se trata de un escenario “muy prematuro” y que aún falta conocer la letra chica del acuerdo. “No es un tratado de libre comercio. Es un acuerdo para modernizar y mejorar la relación bilateral que hay con Estados Unidos, pero todavía no sabemos cómo repercutirá en los tratados que ya existen, especialmente los del Mercosur”, señaló.
Preocupación por el rol de Brasil y México
El empresario subrayó que cualquier modificación en el esquema de importaciones podría afectar el vínculo comercial con países clave como Brasil y México, que hoy son pilares en la industria automotriz regional. “Las decisiones que se tomen pueden impactar de lleno en las terminales que fabrican en Argentina y también en las que producen en Brasil”, afirmó.
Autos con normativa estadounidense
Uno de los puntos más sensibles del acuerdo es que permitiría el ingreso de vehículos fabricados bajo normas estadounidenses sin necesidad de adaptaciones. “Sería una apertura importante. La eliminación de licencias, formalidades consulares o algunos estándares podría facilitar el acceso de nuevos modelos al país”, explicó Fornazari.
Sin embargo, advirtió que habrá que observar qué decisiones toman las terminales en cuanto a producción local y exportación. “El punto de equilibrio de las fábricas definirá si es viable seguir produciendo en Argentina”, dijo.
¿Bajarán los precios de los autos?
Ante la consulta sobre una posible baja en los precios por mayor competencia, Fornazari fue cauto. “No necesariamente. Dependerá del tipo de producto que ingrese y de lo que decidan las terminales. Nosotros no formamos precios; recibimos los valores sugeridos”, aclaró.
Recordó que ya hubo un antecedente reciente: el cupo de 50.000 vehículos con aranceles reducidos, que generó cierta competencia, especialmente con autos provenientes de China.
Impacto en la industria nacional
El representante sanjuanino remarcó que cualquier apertura debe contemplar el equilibrio entre competitividad y protección a la industria local, que sostiene miles de empleos. “Estamos de acuerdo con la apertura comercial, pero también sabemos que hay que cuidar la industria nacional. Es la que da mano de obra y capacidad de consumo a los argentinos”, sostuvo.
Un acuerdo de alcance amplio
Fornazari recordó además que los efectos del acuerdo no se limitarán al sector automotor. “También impactará en agricultura, medicamentos, tecnología y otros rubros. Es un marco general que recién está empezando”, puntualizó.
Antes de despedirse, pidió prudencia: “Debemos esperar la letra chica y la firma definitiva para saber qué va a pasar realmente”.






