“Bajar la edad es una falacia”: Fuerte postura de la Iglesia tras la media sanción
Publicado por Redacción | 13 febrero, 2026
La Comisión de Justicia y Paz cuestionó la reforma aprobada en Diputados
Luego de que la Cámara de Diputados de la Nación diera media sanción al proyecto para bajar la edad de imputabilidad, desde la Comisión de Justicia y Paz del Arzobispado local expresaron su rechazo y advirtieron sobre las consecuencias que podría tener la medida si se convierte en ley.
El presidente del organismo, Germán Grosso, sostuvo que la iniciativa responde a una mirada “simplista y punitivista” y no ataca las causas profundas del delito juvenil.
“Es una falacia pretender aplicar una política criminal pensando solamente en la baja de la edad de imputabilidad cuando en realidad hay que atacar las verdaderas causas del delito”, afirmó.
“El delito juvenil grave es mínimo”
Grosso fundamentó la postura de la Iglesia en informes de organismos especializados como UNICEF y entidades profesionales vinculadas a la salud mental y la niñez, que advierten sobre el bajo porcentaje de menores involucrados en delitos graves.
Según citó, adolescentes de entre 12 y 17 años representan apenas el 0,4% de los casos en delitos graves a nivel nacional.
“El relato muchas veces instala la idea de que salimos a la calle y estamos rodeados de menores dispuestos a matar o asaltar, y eso no es así”, expresó.
En esa línea, remarcó que la mayoría de los delitos cometidos por menores están vinculados a robos y hurtos, no a crímenes violentos.
Críticas al enfoque punitivo
Para la Comisión de Justicia y Paz, la propuesta legislativa parte de un eslogan peligroso: “delito de adulto, pena de adulto”.
“Eso trasluce una lógica de mano dura. Y sabemos, por experiencias en otros países como Brasil o Ecuador, que bajar la edad no redujo el delito”, explicó.
Grosso insistió en que no se trata de promover la impunidad, sino de adoptar una perspectiva restaurativa que permita que el joven asuma la responsabilidad del daño causado, pero a través de mecanismos que favorezcan la reinserción social.
“La diferencia entre el punitivismo extremo y no hacer nada es la justicia restaurativa. Allí están la víctima, el victimario y la comunidad, trabajando para reparar el daño y restablecer vínculos”, detalló.
El impacto en las provincias y la realidad local
Uno de los puntos centrales del planteo tiene que ver con la infraestructura y la capacidad del Estado para aplicar la ley.
“Si se aprueba, vamos a tener más chicos ingresando al sistema penal y no tenemos dónde alojarlos ni con qué estructura trabajar seriamente en su reinserción”, advirtió.
Si bien reconoció que en la provincia se vienen desarrollando programas vinculados a justicia restaurativa y dispositivos como el Centro de Admisión y Derivación (CAD), remarcó que el contexto económico del país y de muchas provincias dificulta sostener un sistema integral adecuado.
“Vamos a terminar con chicos alojados en lugares que no están preparados, sin plan educativo ni tratamiento de adicciones. Van a salir más involucrados con el ambiente delictivo que cuando ingresaron”, alertó.
El debate continúa en el Senado
El proyecto ahora deberá ser tratado en la Cámara de Senadores. Desde la Iglesia sostienen que el debate no debe cerrarse.
“No nos oponemos por oponernos. Queremos enriquecer la discusión. Antes de bajar la edad de punibilidad, hay que garantizar políticas inclusivas reales y presencia efectiva del Estado”, concluyó Grosso.
La discusión recién comienza y, con posturas firmes de uno y otro lado, promete seguir generando tensión tanto en el ámbito político como en el social.






