Clima adverso para el oficialismo: La reforma de glaciares cosechó duras críticas
La segunda jornada de debate por la reforma de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados cerró sin sobresaltos, pero con un dato contundente: la mayoría de los expositores volvió a manifestarse en contra del proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado.
Durante más de doce horas de audiencia, que esta vez se desarrolló de manera remota, especialistas, referentes sociales y representantes políticos coincidieron en cuestionar tanto el contenido de la iniciativa como el mecanismo de participación. Las críticas apuntaron especialmente a las limitaciones en el número de oradores, en un contexto donde más de 100 mil personas se habían inscripto para exponer.
Entre los argumentos más reiterados, se advirtió que la reforma podría debilitar la protección ambiental y generar incertidumbre sobre la preservación de los recursos hídricos. Desde el ámbito científico, alertaron que el nuevo texto introduce ambigüedades y condiciona el rol técnico a decisiones políticas, mientras que organizaciones ambientales insistieron en que los glaciares son reservas estratégicas de agua dulce en un escenario de crisis climática.
Si bien hubo algunas voces a favor, que defendieron la necesidad de actualizar la normativa y darle mayor precisión, el clima general del debate evidenció una fuerte resistencia al proyecto oficial. Además, persistieron cuestionamientos por irregularidades en la audiencia, recortes en los tiempos de exposición y problemas técnicos que obligaron a interrumpir momentáneamente la jornada.






