ÚLTIMO MOMENTO: Arrojaron una piedra al vidrio de un colectivo en el B° Cabot
Eran exactamente las 6:41 de la mañana cuando el susto golpeó, literalmente, a los pasajeros de un colectivo de la línea 404 que se dirigía desde Albardón hacia la capital sanjuanina. A la altura del famoso barrio Cabot, una piedra de gran tamaño impactó violentamente contra una de las ventanas del colectivo, haciendo estallar el vidrio y obligando al chofer a detener la marcha de inmediato.
«Estamos parados cerca del barrio Cabot porque acaban de romper un vidrio con una piedra inmensa», relató uno de los pasajeros, visiblemente alterado por lo ocurrido. Según su testimonio, la piedra impactó a muy poca distancia de una joven pasajera que se salvó de milagro. “Zafó de pedo, pegó al lado”, comentó.
El colectivo, que era una unidad nueva, quedó con una de sus ventanas completamente destrozada. El conductor descendió del vehículo y comenzó a retirar los restos de vidrio mientras los pasajeros, aún conmocionados, trataban de entender lo sucedido. A esa hora, el tráfico es escaso y la visibilidad aún limitada por la luz tenue del amanecer, lo que aumenta la vulnerabilidad en ciertas zonas del recorrido.
Este hecho vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en el transporte público, especialmente en los primeros servicios del día, cuando muchas veces los choferes y pasajeros se exponen a hechos de vandalismo sin presencia policial o medidas preventivas.
El susto no pasó a mayores, pero la preocupación persiste. La pregunta que sobrevuela entre quienes estaban en ese colectivo —y seguramente entre muchos usuarios del transporte— es simple, pero contundente: ¿Quién puede tener la intención de hacer tanto daño a esa hora de la mañana?






