Misterio y preocupación en Angaco: buscan saber cómo la cocaína llegó a manos de un bebé
Lo que parecía una tarde normal de juegos terminó convirtiéndose en una escena de desesperación para una familia de Angaco. Un bebé de apenas un año y medio debió ser trasladado de urgencia al hospital luego de que sus padres descubrieran que tenía en la boca un envoltorio con cocaína.
El episodio generó alarma no solo por el riesgo que corrió el pequeño, sino también por el interrogante que ahora intenta responder la Justicia: cómo una sustancia ilegal terminó al alcance de un niño de tan corta edad.
Según trascendió, el menor se encontraba jugando en las inmediaciones de una vivienda familiar cuando fue advertido por su madre manipulando una pequeña bolsa que contenía un polvo blanco. La situación encendió de inmediato las alarmas y motivó el traslado urgente del niño para recibir atención médica.
Tras las primeras intervenciones sanitarias, los profesionales confirmaron que el bebé no habría ingerido una cantidad significativa de la sustancia, lo que evitó consecuencias aún más graves. No obstante, quedó internado bajo observación para controlar su evolución.
Mientras tanto, la investigación tomó un giro delicado. Personal especializado analizó el contenido del envoltorio y confirmó que se trataba de cocaína. A partir de ese momento se activó la intervención judicial para determinar el origen de la droga y establecer cómo terminó en el lugar donde jugaba el menor.
El caso provocó preocupación entre vecinos y autoridades, ya que expone una situación de extrema vulnerabilidad para los niños y vuelve a poner el foco sobre la circulación de estupefacientes en ámbitos cotidianos.
Ahora, la Justicia Federal busca reconstruir los movimientos previos al hallazgo y determinar si existen responsabilidades penales vinculadas al hecho. Mientras avanzan las pericias, el estado de salud del pequeño es favorable y permanece fuera de peligro.






