El deshielo pone a prueba la red hídrica: Hidráulica destina $90,5 millones a reparaciones
La provincia se prepara para un escenario hídrico muy diferente al de los últimos años. La importante acumulación de nieve en la Cordillera anticipa un ciclo con mayores caudales en el río San Juan y obliga a poner la mirada no solo en la disponibilidad del recurso, sino también en la capacidad de la infraestructura para conducirlo, distribuirlo y regularlo durante los próximos meses.
En ese contexto, el Departamento de Hidráulica lanzó la Licitación Pública N.º 0024/2026, con un presupuesto oficial de $90.497.630, destinada a la compra de materiales para la División Herrería. Los insumos serán utilizados en tareas de mantenimiento y reparación de canales, compuertas, estructuras de distribución, delegaciones y dependencias del organismo. La apertura de ofertas está prevista para el 1 de octubre, por lo que el proceso todavía deberá atravesar las etapas de evaluación, adjudicación y provisión antes de que puedan ejecutarse las intervenciones.
El llamado cobra especial importancia frente a las previsiones para el próximo ciclo hídrico. Las mediciones realizadas en alta montaña registraron una acumulación de nieve cercana a los tres metros en promedio, mientras que desde el área de Recursos Hídricos anticiparon que el escurrimiento del río San Juan podría ubicarse por encima de su promedio histórico, estimado en alrededor de 2.000 hectómetros cúbicos. El escenario también contempla niveles elevados de almacenamiento en los diques Caracoles, Punta Negra y Ullum durante diciembre y enero, después de varios años en los que la principal preocupación fue administrar la escasez.
La situación plantea un desafío adicional: tener la red preparada para manejar mayores volúmenes de agua. Una compuerta deteriorada, un partidor con problemas de funcionamiento o una estructura metálica que no soporte adecuadamente las tareas de regulación pueden complicar la distribución cuando aumenten los caudales. La licitación no fue presentada formalmente como una contratación de emergencia ni establece que responda específicamente al posible impacto del deshielo, pero la proximidad del verano convierte el mantenimiento de estos componentes en una tarea preventiva relevante. La provincia también avanza con la limpieza de canales, trabajos sobre cauces y refuerzo de márgenes en distintos departamentos. Después de años marcados por la sequía, el desafío ahora será que esa infraestructura esté en condiciones cuando la nieve acumulada en la montaña comience a transformarse en agua.






