Falleció su hija en Chile: “Le iban a aplicar una inyección para detener su vida y no tuvimos tiempo de comprobar si eso era legal”
Denise Guadalupe Andrada Agüero, una joven sanjuanina que había viajado a Chile para visitar a su novio, murió luego de sufrir una grave afección cerebral que, según el relato de su madre, derivó en un diagnóstico de muerte cerebral. La mujer denunció que recibió distintas explicaciones médicas durante la internación y cuestionó la decisión de desconectarla y aplicarle una inyección para detener su funcionamiento vital. “La verdad que desconozco todo y, imagínese, en todo el dolor que yo tenía de ver a mi hija así, no estaba en mi cabeza verificar si era verídico o no”, expresó, al explicar que no tuvo tiempo de comprobar qué normativa se aplicaba en el hospital chileno. La familia ahora busca trasladar sus restos a la Argentina y necesita ayuda para afrontar los gastos.
La historia comenzó en julio, cuando Denise viajó a Chile para visitar a su novio. La joven estudiaba el profesorado y la licenciatura en una carrera que le permitiría obtener ambos títulos, y cursaba el tercer año. También trabajaba para un casino virtual, una actividad que, según contó su madre, le demandaba jornadas extensas frente a una computadora y dos teléfonos. “Ella era administrativa, recibía dinero de las apuestas y lo enviaba a unas cuentas de los jefes de ese casino”, relató. La mujer aseguró que le advertía sobre el desgaste que implicaba ese ritmo laboral, pero su hija le respondía que podía continuar y que le gustaba lo que hacía. Con ese ingreso también cubría sus gastos personales y colaboraba con sus proyectos. En Argentina, además, estaba acondicionando una habitación en la casa familiar. En septiembre logró regresar al país y hablar en las facultades sobre sus inasistencias, pero luego volvió a Chile. El 2 de octubre se enteró de que estaba embarazada y, de acuerdo con el testimonio de su madre, tenía previsto viajar a San Juan para darle personalmente la noticia. Sin embargo, el cierre del paso cordillerano frustró ese viaje.
La situación de salud se agravó durante la madrugada del lunes, cuando Denise le escribió a su madre para contarle que había acudido a un centro médico por molestias que relacionaba con el embarazo. “Me mandaba mensajes de audio diciéndome que estaba mejor y que tenía un poco de dolor por el mismo embarazo. Me dijo que le habían puesto un suero, una vía, y que la habían mandado nuevamente a casa”, recordó. El martes, su pareja comenzó a verla decaída y con dificultades para levantarse. La madre le pidió que buscara atención médica, pero aseguró que la ambulancia nunca llegó y que finalmente tuvieron que trasladarla en un vehículo particular. Una vez en el hospital, quedó internada y comenzaron las preocupaciones por su estado y por el embarazo. Según relató, inicialmente le informaron que podía tratarse de meningitis; después le hablaron de un tumor en la cabeza. Más tarde, recibió una explicación diferente: le dijeron que no había tenido ni meningitis ni un tumor, sino un coágulo que crecía rápidamente y que había provocado una muerte cerebral. Durante ese proceso, la joven fue intubada y, de acuerdo con lo que le comunicaron a la familia, perdió el embarazo, que cursaba aproximadamente dos meses.
La madre llegó a Chile el jueves por la tarde y encontró a su hija inconsciente e intubada. Desde ese momento, comenzó a reclamar una segunda opinión médica y la posibilidad de trasladarla a otro establecimiento para intentar una intervención quirúrgica. “Yo no es que dude de su profesionalismo, de su hospital, pero quiero hacer otra interconsulta”, sostuvo que les dijo a los médicos. También explicó que estaba dispuesta a asumir los riesgos de una operación si eso abría alguna posibilidad de salvarla. “Prefiero el riesgo de que se muera en una cirugía”, afirmó, al describir su desesperación ante la posibilidad de que su hija continuara deteriorándose sin que se intentara otro tratamiento. Según su versión, el hospital no autorizó el traslado porque consideraba que podía fallecer durante el procedimiento. La mujer insistió en que quería consultar en otro centro especializado, pero antes de avanzar recibió una nueva explicación del equipo médico: el coágulo había provocado la muerte cerebral y, por esa razón, consideraban que no había posibilidad de recuperación.

A partir de ese diagnóstico, la madre cuestionó el procedimiento que, según dijo, le anunciaron y luego realizaron en el hospital chileno. “En Argentina, por ejemplo, si hay una muerte cerebral, dan la posibilidad, consultan al familiar, en este caso a mí como mamá, si yo la quiero tener un tiempo más en estado vegetativo, por si ella muestra en algún momento algún cambio”, manifestó. En cambio, sostuvo que en Chile le explicaron que la legislación aplicable obligaba a desconectarla. “En el caso de mi hija, le funcionaba todo del cuello hacia abajo: corazón, hígado, todo le funcionaba. Lo único que no le estaba funcionando era su cabecita”, relató. Y agregó: “Tenían que desconectarla y ponerle una inyección para parar su funcionamiento. Es lo que hicieron conmigo”. Consultada sobre si podía confirmar que se trataba de una aplicación de la ley de eutanasia, respondió que eso era lo que le habían dicho, aunque reconoció que no pudo verificarlo. La entrevista no aporta documentación médica ni legal que permita confirmar de manera independiente cuál fue el procedimiento realizado o cuál fue el fundamento normativo invocado por el hospital.
Ahora, la prioridad de la familia es repatriar los restos de Denise y despedirla en San Juan. La madre agradeció la intervención del Gobierno nacional y del Gobierno provincial, que, según contó, se comunicaron con ella para ofrecerle asistencia con el traslado. Explicó que necesitaba agilizar los trámites en Chile, coordinar la entrega del cuerpo y avanzar con las gestiones consulares. También pidió colaboración económica porque debe afrontar gastos vinculados con el traslado aéreo y el servicio funerario. En una publicación difundida en redes sociales, estimó que necesitaría entre dos y tres millones de pesos argentinos para llevar a su hija y organizar la recepción de los restos en Mendoza, antes de continuar hacia San Juan. La familia difundió una convocatoria solidaria para quienes puedan colaborar con los gastos. Los datos publicados para realizar aportes son: titular Daniela del Carmen Agüero, alias dany.aguero.PREX, CBU 28140375. Mientras intenta resolver los trámites y reunir el dinero necesario, la madre insiste en que necesita respuestas sobre lo ocurrido durante la internación de su hija y que los procedimientos administrativos se realicen con la mayor rapidez posible.






