Rawson reunió a iglesias evangélicas en un Tedeum con reconocimientos a congregaciones históricas
La Plaza Centenario de Villa Krause fue escenario este viernes 30 de octubre del Tedeum 2026, una ceremonia que reunió a pastores, fieles de distintas congregaciones y autoridades provinciales y municipales. El encuentro se realizó en el marco del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes y tuvo como eje la oración por la comunidad, la unidad entre las instituciones religiosas y el reconocimiento a la trayectoria de numerosas iglesias.
La actividad se desarrolló por segundo año consecutivo en este espacio público y contó con la participación del intendente Carlos Munisaga, el presidente del Consejo Pastoral Provincial, Ariel Oro, y el titular del Consejo Pastoral Evangélico, Mario Flores, entre otros referentes religiosos. Durante la ceremonia hubo ingreso de banderas, entonación del Himno Nacional, presentaciones del Coro Unido Evangélico y mensajes centrados en la solidaridad, la libertad, la paz y el acompañamiento social.
Uno de los momentos centrales estuvo marcado por los discursos de los representantes religiosos y del jefe comunal. Munisaga destacó el trabajo de las congregaciones en el acompañamiento de familias y personas vulnerables, y sostuvo: «El bienestar y la felicidad de nuestro pueblo no se construyen desde una sola persona ni desde un solo gobierno, sino con la cooperación de todas las personas de bien y de las instituciones que trabajan por el bien común». Por su parte, Ariel Oro pidió fortalecer la articulación entre las iglesias y el Estado para atender las problemáticas sociales, mientras que Mario Flores resaltó el papel de las comunidades de fe en la contención de niños, jóvenes y familias.
La jornada también incluyó reconocimientos a 18 congregaciones por su trayectoria, entre ellas León de Judá, con 68 años; El Nazareno, con 62; La Casa de Bendición, con 55; Asamblea de Dios, con 53; y Mi Iglesia, con 47 años de actividad. También fueron distinguidas instituciones con menor antigüedad, en una ceremonia que concluyó con una oración colectiva por Rawson, sus habitantes y sus autoridades. El encuentro volvió a reunir a las comunidades evangélicas en un espacio de participación religiosa y reconocimiento a su trabajo social.








