“Hemos pasado por tiempos de mucho garantismo”: El mensaje más duro de Baigorri sobre el rumbo de la Justicia
El fiscal general de la Corte, Guillermo Baigorri, dejó una definición que no pasó inadvertida al analizar el presente del sistema penal: “Hemos pasado por tiempos de mucho garantismo”.
La frase, pronunciada en el marco del balance por los cinco años del sistema acusatorio, marcó un posicionamiento claro frente a uno de los debates más sensibles en materia judicial: el equilibrio entre derechos del imputado y respuesta a la víctima.
Baigorri evitó encuadrarse en consignas políticas como “mano dura”, pero dejó un concepto tajante. “No se trata de mano dura o mano blanda. La ley es la ley y hay que aplicarla”, sostuvo. Y profundizó: “Si nosotros nos manejamos dentro de la ley, no cabe esa discusión. Cabe cumplir la ley con seriedad”.
El jefe de los fiscales reconoció que durante años el sistema fue percibido como excesivamente garantista y que esa mirada impactó en la confianza pública. “Muchas veces la sensación popular es que no pasa nada con el delincuente”, admitió.
Sin embargo, explicó que el modelo acusatorio incorpora herramientas que permiten mayor celeridad y más respuestas, aunque también contempla salidas alternativas previstas por la legislación vigente. “No todos los casos pueden terminar en condena de prisión. Existen soluciones alternativas que están en la ley”, aclaró.
Aun así, dejó en claro cuál debe ser el eje del sistema penal. “Tenemos que pensar más en la víctima que en el victimario”, afirmó con énfasis.
Para Baigorri, el desafío actual no es endurecer discursos, sino aplicar el marco normativo sin vacilaciones. “No podemos dejar de atender ninguna situación. Tenemos que aplicar la ley y dar solución a quien sufrió el delito”, remarcó.
El fiscal general también planteó la necesidad de reconstruir la credibilidad institucional. “Tenemos que recuperar un pacto de confianza entre la sociedad y la Justicia”, señaló, consciente de que la crítica pública hacia el Poder Judicial sigue siendo constante.
En ese contexto, defendió el funcionamiento del sistema acusatorio y aseguró que hoy “muchos casos que antes no llegaban a ningún lado pueden tener una solución”, además de tramitarse en plazos considerablemente más breves.
El mensaje dejó una señal política e institucional: menos debates abstractos y más aplicación concreta de la ley. Y una definición que sintetiza el rumbo que, según Baigorri, debe asumir la Justicia en esta etapa: “Es momento de aplicar la ley y poner en el centro a la víctima”.






