A ver cuándo la vamos a cortar con mirarnos como enemigos
El Arzobispo de Buenos Aires llamó a cumplir con el legado del Papa de promover la cultura del encuentro y la fraternidad. También hizo un llamado a terminar con la guerra, la violencia y la rivalidad.

Mariano Fuchila
A la celebración por el aniversario del paso a la eternidad de Francisco asistieron el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y la vicejefa Clara Muzzio; el exjefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, el legislador porteño, Leandro Santoro y la exgobernadora Alicia Kirchner, entre otros representantes de la política. «Tenemos que aprender todos que el otro no es enemigo y que si entre nosotros nos decimos cualquier cosa, habilitamos a que eso pase», remarcó.
En clave de actualidad, García Cuerva también llamó a ser «callejeros de la fe» y a ayudar a quienes más lo necesitan. En ese sentido, pidió «cuidar a los más pobres y más frágiles». «Hay muchos hermanos que necesitan ser cuidados, nuestros niños, abuelos, discapacitados y de cada hermano que la está pasando mal. Eso no es política, es puro evangelio», agregó.
El Arzobispo de Buenos Aires también recordó la vocación de paz de Francisco y su constante reclamo por el fin de las guerras. «Tenemos que desarrollar la vocación a la paz. La guerra nos queda lejos, pero nos tiene que doler en el corazón tantos hermanos que mueren», aseguró.
En ese sentido, sobre el final, citó a Francisco en su pedido de defender la vida humana: «No habrá paz sin compartir y acoger, sin una Justicia que asegure equidad para todos, comenzando por los más débiles. Sin pueblos que tiendan la mano a otros pueblos, mientras las alianzas sean contra unos. La paz no exige vencedores ni vencidos, sino hermanos y hermanas que a pesar de las incomprensiones y las heridas del pasado se encaminan del conflicto a la humanidad».
Mariano Fuchila
Fuente: Source link









