Aceite de oliva en alerta: El Gobierno advierte riesgos por el acuerdo Mercosur–Unión Europea
Gustavo Fernández reconoció preocupación del sector olivícola ante la posible competencia europea en Brasil. Sostuvo que el impacto será gradual y defendió la apertura comercial.
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abre un escenario de oportunidades a largo plazo, pero también genera inquietud en uno de los sectores productivos estratégicos de la provincia: el aceite de oliva.
Así lo reconoció el ministro de Producción, Gustavo Fernández, quien sostuvo que, si bien hoy Europa no es un destino central para las exportaciones locales, el tratado puede modificar dinámicas comerciales en terceros mercados.
Un acuerdo a largo plazo
El funcionario aclaró que el impacto no será inmediato. “La implementación plena llevará décadas”, explicó, y señaló que en el corto plazo no se esperan cambios abruptos en el comercio exterior provincial.
Actualmente, los principales destinos de las exportaciones sanjuaninas son Estados Unidos y Brasil, mientras que Europa no ocupa un lugar predominante, salvo casos puntuales como minerales con destino a Suiza.
El foco en Brasil
La principal inquietud transmitida por el sector olivícola es la eventual competencia en Brasil, mercado clave para el aceite de oliva sanjuanino.
España e Italia son los mayores productores mundiales y, con un esquema de reducción arancelaria progresiva, podrían ganar terreno en ese país.
“El temor es que el aceite europeo cope el mercado brasileño y afecte nuestra participación”, admitió Fernández.
Mecanismos de defensa comercial
El ministro explicó que el acuerdo prevé herramientas de protección ante prácticas desleales, como dumping o subsidios indebidos. En esos casos, se pueden activar mecanismos de denuncia e incluso suspender reducciones arancelarias mientras se investiga.
Según sostuvo, esos instrumentos brindan un marco de resguardo para sectores sensibles.
Apertura versus economía cerrada
Más allá de las alertas sectoriales, Fernández defendió la orientación general del tratado. “Toda vinculación con el mundo es positiva. El camino de la economía cerrada no ha resultado en Argentina”, afirmó.
En ese sentido, planteó que el desafío será dotar a pymes y empresas locales de herramientas de competitividad para que puedan sostenerse y aprovechar nuevas oportunidades en un contexto de mayor apertura.






