Adiós a José Martinazzo, campeón del mundo y símbolo del hockey sanjuanino
El hockey sobre patines vuelve a quedar golpeado por una pérdida enorme. Este jueves murió José Antonio Martinazzo, campeón del mundo con la Selección Argentina en el Mundial de Novara 1984 y protagonista de una trayectoria que dejó una marca profunda dentro y fuera de las pistas.
Integrante de una de las familias más importantes de la historia de este deporte, Martinazzo compartió generación con grandes figuras y construyó su propio nombre con una extensa carrera profesional en Europa. Durante 15 años jugó en Italia, defendiendo camisetas como las de HC Castiglione y HC Monza, antes de regresar y seguir ligado al hockey desde distintos roles.
Su recorrido tampoco terminó cuando dejó de jugar. Fue entrenador de la Selección Argentina absoluta, condujo al equipo nacional en competencias internacionales y tuvo un papel importante en la formación de juveniles. El Mundial disputado en San Juan en 2011, con el estadio Aldo Cantoni colmado, quedó entre los momentos más recordados de esa etapa.
Con su muerte desaparece una figura que ayudó a construir la identidad del hockey sobre patines y que llevó el nombre de esta tierra a lo más alto del deporte mundial. José Martinazzo se va, pero queda su historia: una camiseta argentina, un título mundial y un apellido que ya es parte de la memoria grande del hockey.






