Alarma por el bajo rendimiento en Matemática en las secundarias argentinas
Los últimos resultados de la evaluación Aprender 2024, publicados por el Ministerio de Capital Humano, dejaron al descubierto una realidad preocupante en el sistema educativo argentino: la gran mayoría de los estudiantes secundarios no alcanza los conocimientos básicos en Matemática. De acuerdo con el informe, apenas el 14,2% de los jóvenes evaluados logró resolver correctamente los contenidos esperados.
La prueba, que se llevó a cabo en octubre pasado, incluyó a alumnos de los dos últimos años del nivel medio y abarcó a más de 11.800 instituciones educativas, con una participación representativa del 70% del total de la matrícula nacional.
El panorama en Lengua fue distinto: allí, un 58% de los adolescentes logró desempeños aceptables o superiores. Sin embargo, la distancia entre ambas materias resalta un problema estructural: mientras la comprensión lectora muestra cierta recuperación, el área matemática sigue profundizando su crisis.
El estudio reveló que más de la mitad de los estudiantes se encuentra por debajo del nivel básico en Matemática, y que desde 2022 no se registran desempeños en el nivel avanzado. La comparación histórica con los resultados de 2016 confirma un estancamiento que genera inquietud en especialistas y autoridades.
Entre las posibles causas, el informe oficial señala el peso del entorno socioeconómico, las trayectorias escolares interrumpidas o inestables, las desigualdades en los recursos disponibles y las condiciones generales del sistema educativo. También se advirtió sobre el uso de tecnología entre los adolescentes, cada vez más autónomo, pero con escasa supervisión de los adultos, lo que conlleva ciertos riesgos como el acceso a apuestas online y el contacto con desconocidos.
Otro dato relevante del informe es el incremento en la cantidad de estudiantes que llegan al último año de secundaria, una tendencia que se viene consolidando desde 2016. Este fenómeno se atribuye a una mayor inclusión educativa, aunque no siempre se traduce en mejoras en el aprendizaje.






