Boca aprovechó una ráfaga de dos minutos para ganar en Santiago

En una tarde donde la eficacia pesó más que el despliegue físico, Boca venció 2-1 a Central Córdoba en el Estadio Único Madre de Ciudades, en Santiago del Estero, con hinchas de ambos equipos.
El encuentro se resolvió en un ráfaga de lucidez antes del descanso. A los 43 minutos, Alan Velasco capitalizó una descarga de Tomás Belmonte; su remate, desviado fortuitamente en Fernando Martínez, descolocó a un Alan Aguerre que nada pudo hacer. Apenas 120 segundos después, mientras el local aún procesaba el golpe, Exequiel Zeballos –profeta en su tierra– desbordó por derecha para servirle el gol a Milton Giménez, quien solo tuvo que empujarla para ratificar su gran presente goleador.
El complemento mostró una cara más espesa del Xeneize. El descuento de Michael Santos a los 11 minutos, tras un centro de Casermeiro y una asistencia de Maciel, le puso suspenso a un trámite que Boca parecía tener bajo control.
La salida de Zeballos (quien se retiró con una leve fatiga muscular, aunque el cuerpo médico confía en que llegará al martes al partido decisivo por el grupo de la Libertadores, ante Barcelona de Guayaquil de visitante) le quitó frescura al ataque. Pese a ello, la jerarquía individual permitió que el marcador no se moviera, a pesar de que Miguel Merentiel desperdició dos mano a mano clarísimos frente a Aguerre que podrían haber sellado la goleada (uno, tras una exquisita asistencia de Paredes, que entró en la segunda parte).
La contracara es el presente de Lucas Pusineri. Central Córdoba cierra un semestre para el olvido: antepenúltimo con 16 puntos, apenas por encima de la zona roja que hoy ocupa Deportivo Riestra.
Para Boca, en cambio, no hay tiempo para festejos prolongados. La delegación partirá en vuelo chárter hacia Ecuador para enfrentar este martes a Barcelona de Guayaquil por la Libertadores. Con solidez en el torneo local, el desafío ahora es consolidar el rumbo internacional. La gestión de Úbeda, cuestionada en el inicio, hoy exhibe números que invitan a la ilusión.
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