Cuatreros faenan tres vacunos y dejan un cementerio de animales clandestino en iglesia
El hallazgo de tres vacunos faenados en una zona rural de Tudcum volvió a poner en agenda la problemática del cuatrerismo en Iglesia. Luis, un productor de la localidad, expresó su preocupación por una situación que, según aseguró, se repite cada vez con más frecuencia. “Es muy grave lo que está pasando con el tema del cuatrerismo”, afirmó. Además, destacó el esfuerzo que implica criar animales en la zona: “La gente no se da cuenta del frío, el calor, el hambre y el sacrificio que significa mantener un animal. Criarlo sale caro y hay que recorrer muchos kilómetros para cuidarlo”.
Sobre el hallazgo, detalló que los restos fueron encontrados en un sector cercano al camino minero. “Son tres animales que están juntos. Les sacaron las cuatro piezas, las paletas y las piernas. Todo lo demás lo dejaron tirado”, relató. Según explicó, se trata de una amplia extensión de campo donde los productores deben recorrer grandes distancias para controlar sus rodeos, mientras que quienes ingresan en vehículos pueden moverse rápidamente por la zona.
El vecino aseguró que este tipo de hechos ya no sorprenden a los habitantes del lugar. “Está pasando. Con el tema de los carneos ahora se cuenta más”, sostuvo. También señaló que suelen observar movimientos sospechosos de camionetas en distintos sectores rurales. “Pensábamos que era gente que iba a sacar fotos o a tomar mates porque es un lugar muy bonito, pero no. Esta gente no va a tomar mate, va a hacer daño”, expresó con indignación.
Luis indicó que los animales estaban correctamente identificados y pertenecían a un productor de la zona que atraviesa un difícil momento tras la pérdida. También cuestionó la falta de resultados ante las denuncias. “Hace como tres años que tenemos animales y cuando hay alguna novedad dan una vuelta nomás. Nos dicen que no tienen pruebas suficientes para saber quién es”, lamentó. En ese sentido, consideró que sería importante reforzar la presencia de organismos de control en el sector.
Respecto al perjuicio económico, explicó que un vacuno de estas características puede alcanzar los 400 kilos en pie, por lo que la ganancia para quienes lo faenan ilegalmente es considerable. “Es un negocio redondo para ellos. Con cuatro vacunos están haciendo un sueldo de un maestro, sin haber estudiado y haciendo daño con lo ajeno”, afirmó. Finalmente, remarcó que detrás de cada animal hay años de trabajo y sacrificio. “La gente cree que porque uno tiene animales tiene plata, pero no es así. Es un trabajo muy sacrificado, solo para vivir”, concluyó.






