Cuchillazo fatal en Bella Vista: Cayó el primo sospechoso
El misterio en Bella Vista se despejó durante la madrugada del miércoles y el caso tomó un giro estremecedor: Leónidas Ángel Fonseca, un obrero rural de unos 40 años, no murió por accidente ni por un acto voluntario. Fue asesinado de un cuchillazo en el pecho, según confirmaron fuentes policiales y judiciales.
El principal sospechoso es su propio primo hermano, Edgar Roberto Fonseca, quien fue detenido anoche por la Brigada de la UFI Norte, bajo las órdenes del fiscal Alfredo Sohar Aballay.
De una muerte dudosa a un crimen familiar
El hallazgo ocurrió el martes por la tarde, cerca de la planta potabilizadora de Bella Vista y a pocos metros de la casa de la víctima. Inicialmente, las versiones hablaban de una caída accidental a la acequia o incluso de un posible suicidio, hipótesis alimentadas por la falta de información oficial.
Pero todo cambió cuando los peritos revisaron el cuerpo: Leónidas tenía una lesión de arma blanca en el tórax, un puntazo certero que terminó con su vida y que redefinió la investigación.
Rencillas familiares y un conflicto que habría explotado
Fuentes del caso revelaron que entre ambos primos existían viejas disputas personales y económicas, e incluso un conflicto sentimental que habría tensado aún más la relación. Testigos mencionaron que esas peleas eran conocidas en el pequeño poblado iglesiano.
El fiscal Aballay ordenó anoche el allanamiento en la casa del sospechoso para secuestrar elementos clave y dar con el arma homicida. Mientras tanto, los investigadores reconstruyen las últimas horas de la víctima e intentan determinar cómo fue el ataque y qué desencadenó la presunta pelea final.
Lo que viene
Edgar Roberto Fonseca permanece detenido como principal sospechoso del asesinato. Con el correr de las horas se espera que la UFI Norte brinde más precisiones sobre el móvil, el arma utilizada y la secuencia del ataque.
Por ahora, la comunidad de Bella Vista sigue conmocionada por un crimen que expone tensiones profundas en una familia marcada por disputas de vieja data: “Pueblo chico, infierno grande”, reza el dicho, y este caso parece confirmarlo.






