De campeón mundial a condenado: qué resolvió la Justicia en el caso de «Pac Man» Fernández
El boxeador sanjuanino y su hermano admitieron su responsabilidad en un juicio abreviado por un violento episodio ocurrido en Chimbas. Ambos recibieron una pena de cumplimiento condicional.
La Justicia sanjuanina homologó este martes un acuerdo de juicio abreviado y condenó al boxeador Ezequiel Víctor Fernández Quiroga, conocido como «Pac Man» Fernández, y a su hermano y entrenador, Ángel Bernardo Fernández, por un episodio que incluyó amenazas con arma de fuego, robo y violación de domicilio.
La resolución fue adoptada por el juez Javier Figuerola luego de que ambos imputados reconocieran su participación en los hechos investigados por la UFI Genérica y aceptaran la pena acordada entre la Fiscalía y la defensa.
Fernández Quiroga fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por los delitos de robo simple, tenencia de arma de fuego de guerra sin la debida autorización legal, amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y violación de domicilio, todos en concurso real.
Su hermano recibió la misma pena de tres años de prisión condicional por resultar responsable de robo simple, amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y violación de domicilio.
Durante la audiencia, la Fiscalía, representada por la fiscal Daniela Pringles y los ayudantes fiscales Rodrigo Herrera y Paula Amarfil, expuso el conjunto de pruebas reunidas durante la investigación. Entre ellas figuraron informes médicos, declaraciones testimoniales, evaluaciones psicológicas, registros fotográficos, imágenes obtenidas por cámaras del CISEM, informes de la Brigada de Investigaciones y documentación vinculada al vehículo utilizado durante el hecho.
El magistrado consideró acreditada tanto la existencia de los delitos como la participación de los acusados y destacó que la prueba reunida permitía alcanzar el grado de certeza necesario para homologar el acuerdo.
La causa tuvo origen en un violento episodio ocurrido a fines de abril en Chimbas. Según la investigación, Fernández, su hermano y dos menores de edad se presentaron en una vivienda con el objetivo de recuperar elementos que supuestamente les habían sido sustraídos. De acuerdo con la denuncia, llegaron armados y amenazaron a las personas que se encontraban en el lugar.
La situación se agravó cuando una mujer comenzó a registrar la escena con su teléfono celular y, según consta en la causa, uno de los integrantes del grupo le arrebató el dispositivo.
A partir de la denuncia, la Justicia ordenó allanamientos en los que intervino el Grupo GERAS. Durante uno de los procedimientos realizados en la vivienda del boxeador, los investigadores secuestraron un arma de fuego que sería la utilizada durante el hecho.
El juez también dispuso el decomiso del arma, cargadores y proyectiles secuestrados durante la investigación, y ordenó la inmediata libertad de ambos condenados por tratarse de una pena de ejecución condicional y no registrar antecedentes penales.
La resolución marca un duro contraste con el presente deportivo que atravesaba Fernández. En diciembre de 2025 se había consagrado campeón del Título Mundial Gold de la Asociación Mundial de Boxeo tras vencer al venezolano Rodrigo Caraballo, logro que lo ubicó entre los deportistas más destacados de San Juan.
Menos de un año después de aquella consagración, el púgil quedó condenado en una causa penal que impactó de lleno en el ambiente deportivo provincial.






