Del plástico recuperado a las plazas: el reciclaje que empieza en casa y termina en la Ciudad
La campaña Ciudad Recicla, impulsada por la Municipalidad de la Ciudad de San Juan, avanza con una propuesta que busca darle un nuevo destino a los residuos que los vecinos separan en sus hogares. El plástico recuperado deja de ser considerado un desecho y se incorpora a un proceso de transformación que permite generar materiales para obras urbanas.
Uno de los resultados de este circuito son los ladrillos elaborados a partir de plástico reciclado, que son utilizados en distintos trabajos de renovación y puesta en valor de espacios públicos. Entre las aplicaciones se encuentran los cordones y sectores intervenidos en plazas, donde estos materiales pasan a formar parte de obras destinadas al uso cotidiano de los vecinos.
Desde el municipio destacan que la iniciativa apunta a fortalecer la separación de residuos en origen y, al mismo tiempo, demostrar de manera concreta qué ocurre con los materiales recuperados. “Lo que separamos en casa puede transformarse en obras para la Ciudad”, es el concepto que atraviesa esta propuesta y que busca vincular el hábito cotidiano del reciclaje con mejoras visibles en el espacio público.
El objetivo es sostener un circuito en el que reciclar signifique transformar residuos en recursos, reduciendo el volumen de materiales que terminan como basura y generando nuevos usos para aquello que puede ser recuperado. Así, una botella o un envase plástico separado en el hogar puede iniciar un proceso que finalmente se refleja en una plaza renovada y en nuevos espacios para la comunidad.






