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Denuncia del sindicato de peones de taxis: » Gioja accedió a licencias de remises, las maneja un palo blanco»

Denuncia del sindicato de peones de taxis: » Gioja accedió a licencias de remises, las maneja un palo blanco»
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El conflicto entre peones de taxi, permisionarios y aplicaciones volvió a la escena provincial, pero esta vez con una declaración que reavivó viejas discusiones. Gustavo Gómez, secretario general del gremio de Peones de Taxi, aseguró que el actual desorden del sistema de transporte —entre taxis, remises y aplicaciones— tiene su raíz en decisiones tomadas durante la gestión del exgobernador José Luis Gioja.

Durante la entrevista, Gómez no solo expuso la crítica situación que viven los choferes —que deben juntar alrededor de $100.000 diarios para cubrir alquiler de auto, combustible y gastos menores— sino que también vinculó directamente la génesis del problema con prácticas políticas de décadas pasadas.

“Esto empezó en la época de Gioja”, aseguró Gómez

El gremialista fue categórico al señalar que el sistema nació distorsionado y que la proliferación de licencias excedidas, autos sin control y esquemas de alquiler fuera de norma comenzó bajo la conducción política del exmandatario provincial.

Esto empezó desde la gestión de Gioja. Cuando se dieron licencias de taxi y remis sin respetar los límites que marcaba la ley. Había personas que tenían 20 o 30 licencias cuando la normativa solo permitía tener ocho”, expresó. Gómez también mencionó la existencia de “palos blancos” a través de los cuales, según dijo, algunas figuras políticas accedían a licencias sin que su nombre apareciera en los registros.

“El problema actual no nació ahora. Viene de ese momento, cuando se armó un monopolio. Se generó un negocio para unos pocos”, apuntó.

Un sistema que nunca se regularizó

Gómez indicó que, desde entonces, el Estado nunca hizo cumplir la ley 814-A, que regula la actividad, y que ahora el Gobierno intenta impulsar una reforma que —según él— volverá a quedar guardada “en un cajón”.

“Cambian letras, cambian palabras, pero nunca se aplica nada. Si la ley actual no se cumple, la nueva tampoco se va a cumplir. Y el peón de taxi sigue siendo el más perjudicado”, advirtió.

El dirigente aseguró que la falta de control permitió la explosión de autos con aplicaciones, que hoy superan los 6.000 en la provincia, frente a los 1.800 taxis y remises habilitados. “Estamos desbordados. Y el Estado llega tarde porque el problema se creó hace más de 20 años”, insistió.

Un negocio que algunos defendieron desde la política

Gómez remarcó que la estructura de privilegios y licencias multiplicadas “no fue casualidad”. Incluso mencionó que durante la gestión de Gioja se otorgaron licencias para “amigos” o intermediarios, quienes luego las alquilaban como un negocio paralelo.

“Siempre existieron los palos blancos. Así se manejó el sistema durante años. Y hoy estamos pagando las consecuencias”, afirmó.

Peones, los más expuestos: amenazas, alquileres altos y jornadas de 12 horas

Además de señalar los orígenes del problema, Gómez describió la situación límite que atraviesan los choferes: pagar un alquiler diario de $80.000, sumar $15.000 de combustible y aceptar que “si no te gusta, hay 10 esperando tu lugar”.

“Hoy un peón de taxi trabaja 12 o 13 horas solo para cubrir los gastos. El resto es lo que lleva a su casa. Y si protesta, lo amenazan con bajarlo del auto”, denunció.

La reforma de la ley y un sector dividido

Para Gómez, la reforma que se tratará en la Legislatura no resuelve los problemas de fondo y podría agravar el escenario. “Nada dice sobre el chofer. El titular del auto no quiere firmar contratos legales porque no quiere asumir responsabilidades. Y la ley no contempla esto”, sostuvo.

El dirigente también cuestionó la falta de unidad del sector: “Somos desunidos. Cuando hay movilizaciones, algunos pelean y otros se esconden para no perder el auto. Así es difícil defender derechos”.

Un debate que vuelve al punto de partida

Las declaraciones de Gómez reactivan una discusión profunda: el origen político del caos en taxis y remises. Según él, todo comenzó en la etapa en que se multiplicaron licencias sin control, se creó un mercado paralelo y se dejó de aplicar la normativa.

Hoy, dos décadas después, con la irrupción de las aplicaciones y un mercado completamente desbordado, el conflicto vuelve a estallar. Y los peones —como siempre— quedan en el centro de la crisis.

Si querés, puedo sumar un recuadro con datos clave, un análisis político o una línea de tiempo de cómo evolucionó el sistema.

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