Donald Trump, Claudia Sheinbaum y Mark Carney se reunieron luego del sorteo del Mundial 2026
Los mandatarios de EEUU, México y Canadá compartieron un encuentro calificado como «excelente», según contó la mandataria mexicana.

Tensiones comerciales detrás del entusiasmo mundialista
Canadá y México, integran el acuerdo T-MEC junto a Washington y vuelven a quedar en el centro de la escena ante el avance de la ola proteccionista impulsada por la Casa Blanca. La presión comercial que propone Trump obliga a ambos gobiernos a buscar márgenes de negociación que amortigüen el impacto sobre sus economías, mientras el acuerdo atraviesa uno de sus momentos más sensibles desde su entrada en vigor.
La prioridad para Ottawa es reconstruir un canal de diálogo que se quebró por completo en octubre, tras la emisión de una campaña televisiva contra el aumento de aranceles que enfureció al presidente estadounidense y congeló las conversaciones. El gobierno canadiense, el segundo socio comercial de EEUU, abastece con acero y aluminio a gran parte de la industria automotriz norteamericana.
En paralelo, México enfrenta un frente aún más complejo. La economía mexicana llega a 2025 atravesada por una incertidumbre creciente debido al rumbo de la política comercial estadounidense, su principal destino exportador, ya que más del 80% de sus ventas externas depende del mercado norteamericano.
La reconfiguración arancelaria plantea un escenario en el que el margen de maniobra del gobierno mexicano se reduce mientras avanza el calendario del Mundial y se acumulen nuevas presiones desde Washington.
Así, el sorteo de un Copa del Mundo cobró una relevancia mucho mayor a la de solo el fútbol. Además, ha quedado que para la FIFA el gran protagonista del evento tenía que ser Trump, y por ello, la casa madre del futbol mundial, le otorgó el insólito premio de la paz de la FIFA, alejándose de su enfoque tradicional en el deporte.
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