Dos hermanos detenidos tras enfrentarse con la Policía y ayudar a escapar a un prófugo del Penal
Lo que comenzó como un operativo de rutina terminó en una escena de violencia y tensión en Villa Santa Anita, Rivadavia, cuando dos hombres atacaron un móvil policial para facilitar la fuga de su hermano, un prófugo con pedido de captura del Juzgado de Ejecución Penal.
El hecho ocurrió el 10 de noviembre y quedó bajo investigación de la UFI de Flagrancia, a cargo del ayudante fiscal doctor Carlos Ortiz.
Todo comenzó cuando efectivos de la Brigada de Investigaciones Sur, entre ellos el oficial subinspector Hernán Castillo, la agente Micaela Montiveros y el agente Matías Molina, patrullaban las inmediaciones de calles Martín Güemes y San Luis. Allí buscaban a Mario Alejandro Oro, quien se encontraba prófugo del Penal desde hacía dos meses.
Según consta en el legajo N° 50/25, los policías observaron a un hombre con el torso desnudo y pantalón corto negro, que coincidía con las características del evadido. Al intentar identificarlo, el sujeto emprendió la huida a toda velocidad por calle San Luis, saltando una pared de una vivienda abandonada y desapareciendo del lugar.
Cuando los efectivos regresaron al móvil policial, fueron rodeados por familiares y vecinos que comenzaron a arrojar piedras y objetos contundentes. Entre ellos estaban Kevin Ezequiel Oro (29) y Marcelo Abel Oro (27), hermanos del prófugo, quienes según la investigación intentaron obstaculizar el accionar policial para asegurar la fuga de Mario.
El ataque fue violento: las piedras impactaron en el vehículo oficial, provocando roturas en la tapa del tanque de combustible, abolladuras en el techo y daños en el baúl. En medio de la agresión, la agente Montiveros pidió apoyo por radio, lo que permitió la rápida llegada del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM) y del Comando Radioeléctrico Sur.
Los refuerzos lograron reducir y aprehender a los dos agresores, quienes continuaban lanzando golpes de puño y resistiéndose al arresto. Ambos sufrieron lesiones leves durante el forcejeo, y fueron finalmente trasladados a la Comisaría 28ª, donde quedaron a disposición de la justicia.
Kevin y Marcelo Oro ahora enfrentan cargos por daño agravado y atentado a la autoridad, además de ser señalados como cómplices en la fuga de su hermano, aún buscado por la Policía.






