El botín estaba en casa: Allanamiento en Capital destapó un robo silencioso a un lubricentro
Durante semanas, el movimiento de mercadería fuera de los canales habituales encendió las alarmas. Productos automotores que aparecían sin factura, ventas irregulares y un rastro que llevaba siempre al mismo punto. Así comenzó la investigación que terminó con un allanamiento en una vivienda de Capital y con una verdad incómoda para un comercio de la zona.
El procedimiento fue realizado por la Sección Robos y Hurtos en un domicilio de calle Cabot, entre Mendoza y General Acha. Allí, los efectivos encontraron una importante cantidad de elementos vinculados al rubro automotor: aceites sellados, kits de filtros, cubiertas, cables, repuestos y accesorios que, con el correr de las horas, terminarían revelando su verdadero origen.
La clave llegó cuando el propietario de un lubricentro reconoció la mercadería como parte de su stock faltante. La investigación apuntó entonces hacia el interior del propio comercio, donde uno de los empleados quedó bajo la lupa de la Justicia, sospechado de haber retirado los productos sin autorización.
Con la mercadería secuestrada y el principal sospechoso identificado, la causa continúa en manos de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad. No se descartan nuevas medidas ni más involucrados en una maniobra que, lejos de ser violenta, se habría sostenido en el tiempo y a plena vista, pero en silencio.








