El concejal de Caucete Emanuel Castro cruzó a Romina Rosas: “La intendenta decidió meterle la mano en el bolsillo a los comerciantes”
El Concejo Deliberante de Caucete comenzó a analizar el proyecto de Ordenanza Tributaria enviado por el Ejecutivo municipal, que contempla un incremento del 100% en el valor de la Unidad Tributaria, además de aumentos adicionales en la cantidad de unidades exigidas según rubro y categoría. Desde la oposición alertan que la medida golpea con mayor dureza al sector comercial y vinculan el ajuste a una estructura de gastos corrientes que supera el 80% del presupuesto municipal.
Así lo expresó el concejal Emanuel Castro, de Cambia San Juan, quien explicó los alcances del proyecto y cuestionó las decisiones administrativas de la actual gestión.
Un aumento generalizado y con mayor impacto en el sector comercial
Según detalló Castro, el proyecto de Ordenanza Tributaria es una iniciativa exclusiva del Ejecutivo municipal y propone duplicar el valor de la Unidad Tributaria. Sin embargo, aclaró que en varios casos el impacto es mayor, ya que también se incrementa la cantidad de unidades exigidas por cada servicio o categoría.
“En algunos rubros no solo se duplica el valor de la unidad, sino también la cantidad de unidades tributarias que se deben pagar”, explicó el edil. Como ejemplo, mencionó que los medios de comunicación pasarían de tributar 5.000 a 10.000 unidades, mientras que rubros como confiterías, cafés y comedores abonarían alrededor de 968 unidades tributarias, lo que representa entre 41.000 y 42.000 pesos mensuales.
Tasas domiciliarias: bajo impacto en viviendas, pero fuerte presión en la actividad económica
En el caso de los hogares, el concejal señaló que el impacto es menor. Una vivienda familiar abonaría entre 10.000 y 12.000 pesos anuales, dependiendo del radio y la zona (urbana o rural). No obstante, remarcó que el eje de la recaudación está puesto claramente en el comercio.
“Esto afecta mucho más al comerciante que al vecino común. Ahí es donde el municipio busca recaudar”, afirmó.
Gasto corriente elevado y crecimiento de la planta política
Castro vinculó el aumento de tasas con la situación financiera del municipio y aseguró que más del 80% del presupuesto de Caucete se destina a gastos corrientes, principalmente sueldos, contratos, combustible y estructura política.
En ese marco, indicó que durante la actual gestión se produjo un incremento del 40% en los cargos políticos, comparando el segundo mandato de la intendenta con el primero. Como ejemplo, señaló que se pasó de 14 a 24 direcciones municipales, además de la creación de nuevas subdirecciones y un aumento en secretarías y subsecretarías.
“Son decisiones políticas que elevan el gasto y dejan pocos recursos para obras que tengan impacto real en la comunidad”, sostuvo.
Presupuesto 2026: más de 15.000 millones para gastos corrientes
El concejal también brindó detalles sobre el proyecto de presupuesto 2026, que asciende a 19.300 millones de pesos, de los cuales cerca de 15.000 millones estarían destinados a gastos corrientes.
“El margen que queda para obras es muy reducido. Por eso Caucete está postergado respecto de otros departamentos”, remarcó.
Doble lectura y participación ciudadana
Castro aclaró que el proyecto de Ordenanza Tributaria no se aprobará de forma inmediata, ya que requiere doble lectura y mecanismos de participación ciudadana. En ese proceso, adelantó que se invitará a funcionarios del Ejecutivo, como el secretario de Hacienda, para que expliquen los fundamentos técnicos del aumento.
“En el proyecto no se justifica el motivo del incremento. Solo viene el aumento planteado”, advirtió.
Deuda con DECSA: la Justicia frenó el cobro, pero los intereses siguen corriendo
Finalmente, el concejal se refirió al conflicto entre el municipio y la empresa DECSA por una deuda de 465 millones de pesos, originada en consumos eléctricos desde fines de 2022. Según explicó, la Justicia resolvió suspender la ejecución del cobro hasta que se revisen técnicamente las mediciones, pero aclaró que eso no implica que la deuda haya sido anulada.
“Los intereses siguen corriendo y las compensaciones semestrales continúan arrojando saldos negativos. Esa deuda, tarde o temprano, alguien la va a pagar, y no va a ser el intendente, va a ser la gente”, concluyó.






