El femicida de Angaco irá a juicio oral: Podría recibir perpetua
Ariel Omar Pérez, acusado del brutal femicidio de Yanina Pérez, finalmente será juzgado en un debate oral y público. El proceso judicial comenzará el próximo 22 de agosto, y se espera que enfrente la pena de prisión perpetua, solicitada por la querella que representa a la familia de la víctima.
Inicialmente, el acusado —conocido como “Guascazo”— había dejado entrever la posibilidad de aceptar un juicio abreviado, pero tras cambiar de defensa legal, optó por el camino del juicio convencional. Ahora será representado por la defensora oficial Sandra Leveque, en reemplazo de los abogados Fernando Bueno y Eduardo Sait.
El crimen ocurrió el 15 de febrero de 2024, en las inmediaciones del Cementerio Municipal de Angaco, donde Yanina fue sorprendida por su expareja, quien la atacó con al menos ocho puñaladas. El hecho generó un fuerte impacto en la comunidad y fue calificado como un claro caso de violencia de género.
La Oficina Judicial estableció un cronograma de 8 audiencias, en las que prestarán testimonio numerosos testigos ante el tribunal colegiado encargado de juzgar a Pérez. Según trascendió, la querella pedirá la pena máxima y sin beneficios, en referencia a la posibilidad —recurrente en otros casos— de que los condenados a perpetua obtengan salidas extraordinarias durante el cumplimiento de la condena.
La hermana de la víctima, Flavia Pérez, expresó el profundo dolor que atraviesa la familia y dejó en claro su reclamo de justicia: “Vamos a exigir que reciba la condena más dura, sin ningún tipo de beneficio. Nada va a aliviar el vacío que dejó ni la forma en que asesinaron a mi hermana”.
El juez de Garantías Sergio López Martí dio por finalizada la etapa de investigación, tras el pedido del fiscal Francisco Micheltorena. Pérez está imputado por homicidio triplemente agravado, lo que contempla la pena de prisión perpetua según el Código Penal.
Durante la etapa de instrucción, el acusado tuvo diversas intervenciones mediáticas y protagonizó episodios de provocación, como gestos desafiantes y el lanzamiento de un micrófono durante una audiencia. En una de sus últimas declaraciones, afirmó: “Nunca quise hacerle daño. Pido perdón a los familiares. Ella se metió con lo que más quiero: mis hijos. Lo reconozco”.
El inicio del juicio promete esclarecer los detalles del hecho y establecer las responsabilidades penales. Para la familia, será un paso importante hacia la justicia.






