El primer Campus Argentino Juvenil de Wingfoil
En el Cuesta del Viento dio inicio el primer Campus Argentino Juvenil de Wingfoil, una instancia de preparación que se desarrolla desde este jueves y se extenderá hasta el sábado 28 de febrero, con la mirada puesta en el Mundial Juvenil Sub 17.
La actividad es organizada por la Federación Argentina de Yachting bajo la conducción del director técnico de juveniles Hernán Vilá, y cuenta con el acompañamiento del ENARD y del Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte de San Juan. El campus se lleva adelante en el dique sanjuanino, reconocido a nivel internacional por sus condiciones excepcionales para los deportes a vela.
Las jornadas de entrenamiento están a cargo del velerista local Mateo Maldonado, quien junto a Lucas Marc recibe a los jóvenes deportistas provenientes de distintos puntos del país. En total participan diez chicos y chicas que buscan alcanzar el nivel competitivo necesario para aspirar a representar a la Argentina en el Mundial de Wingfoil, donde solo habrá un cupo masculino y uno femenino. Esta clínica apunta a la nivelación deportiva, como paso previo a futuras regatas selectivas que definirán a los representantes nacionales.
La Secretaría de Deporte, a través de la Dirección de Náutica y Deporte Motor encabezada por Raúl Quiroga, brinda apoyo integral mediante el equipo de Seguridad Náutica, guardavidas y embarcaciones de respaldo, garantizando condiciones óptimas de seguridad en un espejo de agua caracterizado por vientos intensos. Además, el campus cuenta con el respaldo de la Subsecretaría de Alto Rendimiento, a cargo del profesor Eduardo Cerimedo, y del director Martín Riveros.
El wingfoil es una disciplina náutica en pleno crecimiento que combina una tabla con hidroala y un ala inflable que se maneja con las manos, permitiendo deslizarse y elevarse sobre el agua. Se destaca por su aprendizaje más accesible en comparación con otros deportes a vela como el windsurf o el kitesurf. Considerado una de las nuevas tendencias del deporte náutico, el wingfoil proyecta su futuro como disciplina olímpica, a la espera de cumplir los requisitos establecidos por el Comité Olímpico Internacional para su inclusión en los Juegos Olímpicos.








